Alimentación en la tercera edad

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04 Sep Alimentación en la tercera edad

La atención que se le da a la alimentación en la tercera edad suele ser escasa, pero las personas mayores, junto con los niños, mujeres embarazadas y lactantes son un grupo muy importante al que debemos ayudar a llevar una alimentación saludable y adecuada para su actividad y edad, ya que ellos por sí solos, en ocasiones y por diversos motivos, no lo consiguen.

Estos posibles déficits en la alimentación en la tercera edad, si se continúan en el tiempo, pueden llegar a favorecer que padezcan con más facilidad una enfermedad, o tener una recuperación más lenta o de peor pronóstico que una con una alimentación buena, saludable y completa.

Por eso desde Nutrición y Cocina, queremos facilitaros una serie de pautas de alimentación en la tercera edad fáciles y explicaros cómo con el paso del tiempo nuestro cuerpo sufre cambios que también afectan a la alimentación.

 

Efectos del envejecimiento que afectan a la alimentación en la tercera edad

  • PESO: el peso medio de la población, aumenta hasta la 5ª década de edad y después se estabiliza o decrece poco a poco.
  • TALLA: la talla media disminuye de 1 a 3 cm a partir de los 65 años más o menos. Existe variación en función de la raza y el sexo.
  • GRASA: aumenta la grasa interna, que rodea a las vísceras, pero disminuye la grasa subcutánea. Esto hace que aumente el porcentaje de grasa corporal total.
  • PLIEGUES: se pierde la elasticidad de la piel.
  • MASA LIBRE DE GRASA: disminuye como porcentaje del peso corporal por la pérdida de masa ósea y muscular.

Estas características hay que tenerlas en cuenta a la hora de dar recomendaciones sobre la alimentación en la tercera edad.

 

Necesidades nutricionales de la alimentación en la tercera edad

  1. Menor requerimiento energético: Debido a la pérdida de masa muscular, ocasionado también por el cese de actividad física.
  2. Mayor requerimiento proteico: Disminuye su síntesis de proteínas.
  3. Mayor necesidad de fibra: Debido a la pérdida de movilidad del tubo digestivo.
  4. Mayor necesidad de micronutrientes: Tienen mayor dificultad para la absorción de vitaminas y minerales. La pérdida de estrógenos a raíz de la menopausia provoca una mayor necesidad de calcio y vitamina D. Además, puede ser habitual entre las personas mayores salir poco de casa, por lo que la formación de vitamina D por acción de la radiación solar disminuye considerablemente.
  5. Mayor necesidad de agua: Pierden progresivamente la sensación de sed, por lo que hay que estar pendientes de que se hidraten correctamente.
  6. Menor ingesta de alimentos: Esto es provocado porque sus sentidos van disminuyendo la sensibilidad, por lo que no captan los olores y sabores correctamente. Esto causa la inapetencia por la comida. Otra causa importante son los problemas de dentición (dentadura), la disminución de la secreción de saliva o la dificultad para tragar determinadas texturas (disfagia) que pueden alterar la alimentación en la tercera edad.

 

A continuación, os facilitamos una serie de recomendaciones con los que podréis controlar de manera fácil la alimentación en la tercera edad:

RECOMENDACIONES
NUTRICIONALES DIARIAS

ALIMENTOS
QUE LAS CUBREN

Energía: *Menos de 1600 Kcal/día podría producir carencias importantes.

Edad

Hombre

Mujer

60 – 65 años

2400 Kcal/día

1800 Kcal/día

65 – 70 años

2200 Kcal/día

1700 Kcal/día

70 – 75 años

2100 Kcal/día

1650 Kcal/día

75 en adelante

1900 Kcal/día

1600 Kcal/día *

Agua

2 – 2´5 litros/día

Agua y bebidas naturales

Evitar bebidas estimulantes y alcohólicas

Fruta y verdura fresca

Proteínas

12 – 15 % de la energía total diaria

Aconsejable de alto valor biológico

Lácteos: leche, quesos y yogur

Carne de ternera o de aves

Pescados

Huevos

Legumbre (aconsejable en puré o mezclada con cereales)

Lípidos

25 – 30 % de la energía total diaria

Evitar el abuso de grasas de origen animal

Aceite de oliva y semillas

Margarinas vegetales

Tener en cuenta la grasa que también aportan el resto de alimentos como: leche, carnes, huevo…

Puede ser aconsejable leche semidesnatada o
desnatada

Hidratos de carbono

55 – 60 % de la energía total diaria

Evitar exceso de azucares y elegir preferiblemente féculas y almidones

Cereales y pan

Legumbres

Fruta y verdura

Azúcar, miel y mermeladas en pequeñas proporciones.

Sales minerales              

Especial atención: Calcio, Magnesio,
Hierro y Yodo.

Lácteos

Carnes rojas y vísceras

Pescados

Frutas y verduras frescas

*Consejo: utilizar sal yodada para cocinar.

Vitaminas

Especial atención a todas, aunque hay que destacar la vitamina C y las liposolubles (A, D y E).

 

Elegir gran variedad de alimentos en la dieta
diaria facilita un correcto aporte de vitaminas.

Cítricos son importantes (cuidado con el pomelo que puede interaccionar con algún medicamento)

Con estas recomendaciones conseguiremos que la alimentación en la tercera edad sea completa y cubra todos los requerimientos nutricionales específicos en esta etapa de la vida.

 

                                                                                                                     Adrián López López
2 Comentarios
  • Josep de Martí
    Posted at 08:46h, 28 febrero Responder

    Me ha gustado mucho leer un post bien escrito sobre alimentación y personas mayores. Me permito añadir que resulta positivo detectar cuando la persona mayor empieza a sufrir dependencia. A veces, la demencia, causa de dependencia, hace que la persona no «sienta» la sed que su cuerpo sí tiene o no quiera comer nada que de verdad le resultaría saludable.. Detectar la dependencia a tiempo puede ayudar mucho y puede hacer que se reciba ayuda (aayuda a domiclio, teleasistencia, centro de día o, al final, residencia), cuando se precise. Felicidades por el post. Josep de Martí, director de Inforesidencias

    • Nutricion y Cocina
      Posted at 10:54h, 28 febrero Responder

      Muchas gracias por leernos Josep, y por el concepto que ha aportado al artículo.
      En efecto, estamos totalmente de acuerdo con su visión. Detectar de forma precoz la dependencia puede permitir evitar situaciones de desnutrición de los mayores, deshidrataciones, etc.Para ello, existen multitud de herramientas que permiten su identificación temprana y que buscan, al fin y al cabo, lograr una mejora en la calidad de vida de los mayores.
      Felicidades a usted por su página web, una referencia dentro del sector de las residencias geriátricas.

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