• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal

Nutricion y Cocina

Clínica de nutrición, Asesoría nutricional a colectividades, Cursos y Talleres de Cocina y Nutrición

  • Quiénes Somos
    • Noticias y Vídeos
    • Entidades y Empresas Colaboradoras
  • Clínica
    • Clínica en Madrid
    • Nutrición Deportiva
  • Asesoría a Empresas
    • Creación y validación de menús
    • Auditoría y calidad
    • Formación a trabajadores
    • Salud en la empresa
  • Talleres y cursos
    • Cursos online y Webinar
    • Cursos para profesionales
    • Campus Virtual
  • Blog
    • Articulos
    • Recetas
    • Infografías
  • Contacto

Blog

Dietas Milagro ¿Son realmente «mágicas»?

Dietas Milagro ¿Son realmente «mágicas»?

10 diciembre, 2012 Por Axel Ceinos Moraza 1 comentario

Como bien es sabido, internet es una excelente herramienta de conocimiento que nos permite obtener respuestas casi instantáneas a nuestras preguntas.

Desgraciadamente, la alimentación y la salud son temas muy delicados en la web, ya que podemos encontrar desde sitios web de organismos oficiales, hasta webs en las que se difunde información falsa y sin ningún rigor.

Con una sencilla búsqueda del tipo: “dietas para adelgazar rápido”, se nos bombardea al instante con decenas de resultados que nos recomiendan recetas, dietas, trucos y consejos. A pesar de que está demostrado que estas dietas milagro no tienen ninguna base científica y son, en general, ineficaces, su popularidad va en aumento debido a la promesa de una rápida pérdida de peso en muy poco tiempo y sin apenas esfuerzo.

 

¿Cómo reconocer las dietas milagro?

dietas milagro magicasEs importante identificar estas dietas milagro si lo que queremos es llevar una alimentación equilibrada o adelgazar de una manera saludable y sin riesgos. Con estas sencillas directrices, pretendemos que seáis capaces de reconocerlas, y así mantenerlas al margen de vuestra alimentación:

  • Tienen un nombre atractivo que capta la atención de las personas (dieta de la alcachofa, antidieta,…) que, además, se publicitan en revistas, televisión y otros medios de comunicación destacando su capacidad “mágica”.
  • Prometen una importante pérdida de peso en muy poco tiempo : “pierda 5kg en 10 días”
  • Destacan el escaso esfuerzo que se necesita para llevarlas a cabo: “sin moverse del sofá”, “sin pasar hambre”
  • Se destaca un alimento o grupo de ellos, y sus propiedades “fabulosas” frente al resto de alimentos, a pesar de que una dieta variada y que contenga todos ellos es claramente la mejor opción: “dieta de la sopa de tomate”, “dieta disociada”

 

Ten en cuenta que…

Dietas muy estrictas con muy pocas calorías (<1400Kcal), suelen ser muy monótonas y, por tanto, difíciles de alargar en el tiempo. Por otro lado, excluir de la dieta un alimento o grupo de ellos puede hacer aparecer  déficits en minerales y vitaminas. Además, pueden provocar desnutriciones proteicas.

Ejemplos: dieta de la Clínica Mayo, dieta Cero, dieta de las 1400,…

 

No hagas caso de frases como…

“Pierde 5 kilos en 10 días”, muy usadas para la publicidad de las dietas milagro. Si bien es posible que llegues a perder esos kilos, de ninguna de las maneras el sujeto ha aprendido a comer mejor ni ha adquirido nuevos hábitos de vida. Por eso, al abandonar la dieta, no solo se recuperan los kilos perdidos, sino que se alcanza un peso incluso mayor (efecto rebote).

 

Efecto rebote

El efecto rebote se produce cuando sometemos, durante un tiempo, a nuestro organismo a un periodo de hambre. Nuestro cuerpo no recibe la cantidad adecuada de sustrato energético, por lo que disminuye el gasto calórico, entrando en un modo de “ahorro energético”.

Tras el periodo de hambre, nuestra ingesta aumenta considerablemente y el organismo (acostumbrado a retener toda la energía que puede) convierte toda esa energía en reservas para prepararse ante otra temporada de escasez, aumentando así el peso corporal incluso por encima del previo a la dieta.

Por tanto, si queremos bajar de peso sin sufrir este efecto rebote, es necesario alejarse de las dietas milagro o muy restrictivas pues, a pesar de una pérdida de peso inicial, perjudican a nuestro cuerpo y nos impiden mantener la pérdida de peso.

El principal paso para la reducción o mantenimiento del peso es adquirir unos hábitos alimenticios adecuados y acompañarlos de ejercicio físico. Según la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas (AEDN) una dieta variada, equilibrada e individualizada, mantenida a medio-largo plazo consigue una pérdida efectiva de grasa y peso.

 

PROXIMAMENTE…

Como ya hicimos con la dieta Dukan, continuaremos con la sección de “dietas famosas”, donde hablaremos de otras dietas milagro analizándolas individualmente y citando sus posibles ventajas e inconvenientes. Os cito algunas de las que, posiblemente, hablemos en breve:

  • Dieta de la Clínica Mayo
  • Dieta de Montignac
  • Dieta del grupo sanguíneo
  • Dieta de la sopa
  • Dieta de la alcachofa
  • Dieta disociada

*NO DUDÉIS EN PROPONER OTRAS DE LAS QUE HAYÁIS OÍDO HABLAR.

 

También te interesará…

  • Análisis de la dieta Dukan

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Dietas famosas

Diabetes 4: Intercambio de equivalentes

Diabetes 4: Intercambio de equivalentes

22 noviembre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

El control de la ingesta de hidratos de carbono en los pacientes con diabetes es muy importante ya que permitirá a los diabéticos lograr una regulación más sencilla de los niveles de glucemia o glucosa en sangre. Una herramienta muy sencilla y útil en la diabetes para lograr este objetivo son los INTERCAMBIOS DE EQUIVALENTES, que simplemente consisten en obtener siempre 10 gramos de hidratos de carbono a partir de X gramos de alimento. Con este método puede conseguirse una mejor distribución de los hidratos durante todo el día, facilitar el control con la insulina y mantener estables los niveles de glucosa en sangre.

 

Cálculo de intercambios en diabetes

Hacer el cálculo y saber cuántos intercambios necesita cada persona (de manera orientativa) es muy sencillo, siempre y cuando se conozcan las necesidades energéticas del paciente con diabetes, por ejemplo:

  1. Se calculan las necesidades energéticas del paciente, unas 2000 Kcal/día en este caso ejemplo.
  2. El aporte de hidratos de carbono debe ser en torno al 50%, por lo que será necesario obtener 1000Kcal a partir de este nutriente.
  3. Si cada gramo de hidratos de carbono contiene unas 4Kcal, deberán consumirse 250 gramos de carbohidratos.
  4. Por lo tanto, si un equivalente son 10 gramos de carbohidratos, tendremos que aportar a nuestra dieta 25 equivalentes para conseguir un adecuado control de la glucemia del paciente.

 

Las medidas de los intercambios se pueden realizar de manera sencilla y de andar por casa, es decir, con medidas caseras que utilizamos diariamente para preparar nuestros platos:

  • Un cazo de servir con legumbres o arroz = 2 intercambios (ración: 6 intercambios)
  • Una barra de pan = 8 intercambios (unos dos dedos de grosor de rebanada: 1 intercambio, ración: 2 intercambios)
  • Una rebanada de “pan de molde” = 1 intercambio, pero si es de tamaño familiar contendrá 2 intercambios
  • Dos biscotes (rebanadas de pan tostado) = 1 intercambio
  • 2-3 galletas tipo “María” = 1 intercambio
  • La fruta, si tiene el tamaño aproximado al de un puño, equivaldrá a 2 intercambios. Por ejemplo un plátano pequeño, un kiwi grande, doce uvas o cinco fresones también serían dos intercambios.
  • Una mandarina o un kiwi pequeño = 1 intercambio
  • Un vaso de leche = 2 yogures sin azúcar = 1 intercambio
  • Una patata del tamaño de un huevo = 2 intercambios
  • Un plato de lombarda o remolacha = 1 intercambio
  • Las verduras se pueden considerar sin intercambios, debido a que aportan pocos carbohidratos (aproximadamente 0,5 intercambios, por lo que se desprecia su contabilización ya que más que energía se aportará saciedad en la dieta).
  • Un sobre de azúcar de 10g = 1 intercambio
  • Un chato de vino o una caña de cerveza = 2 intercambios

 

A continuación, os facilitamos un listado de intercambios (cada uno de 10g de H.C.) aportado por la Fundación para la Diabetes.

Una vez que ya se controlan los gramos de alimentos y su equivalencia en intercambios, se podrá variar la dieta sustituyendo unos alimentos por otros, siempre que se controlen la cantidad de equivalentes ingeridos de manera diaria.

Por último, no hay que olvidar que con estos intercambios también se podría controlar el aporte de proteínas y grasas, pero en diabetes, lo más importante es el control de los hidratos de carbono e intentar reducir un poco el consumo de grasas, sobre todo saturadas y trans.

Adrián López López

También te interesará…

  • Diabetes 1: El Índice Glucémico
  • Diabetes 2: Tipos de Diabetes
  • Diabetes 3: Consejos nutricionales

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Diabetes, Enfermedades, Hidratos de carbono, Nutrición Clínica

Vitamina C: funciones y fuentes

Vitamina C: funciones y fuentes

13 noviembre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Antes de entrar en profundidad a hablar de la vitamina C vamos a conocer alguna generalidad del grupo de las vitaminas.Las vitaminas son consideradas micronutrientes esenciales, que intervienen en multitud de reacciones (algunas son precursoras de coenzimas) y que presentan unas características comunes:

  • Son compuestos orgánicos sin valor energético.
  • Están de forma natural en los alimentos en pequeñas cantidades.
  • Deben tomarse a través de la dieta, por eso se les denomina esenciales.
  • El déficit o exceso de algunas de ellas produce un síndrome específico.

 

Generalidades de las vitaminas

Las vitaminas son sustancias muy diferentes unas de otras. En los alimentos podemos encontrarlas de diferentes formas y son muy sensibles a diversos agentes físicos y químicos que provocan su inactivación (ejemplo: Luz, calor, pH, humedad, etc.). Algunas pocas pueden ser sintetizadas por el hombre*. Pocas vitaminas se pueden llegar a almacenar en el organismo.  La eliminación de las vitaminas hidrosolubles (oxidadas o que no llegamos a utilizar) se realiza por vía biliar o urinaria.

 

*Parte de la vitamina D que utilizamos la sintetizamos cuando los rayos ultravioletas del sol contactan con la piel.

 

¿Por qué podemos tener carencias de vitaminas?

  • No consumimos la cantidad suficiente de alimentos ricos en esas vitaminas o no utilizamos las técnicas adecuadas.
  • Alteración en la absorción, por ejemplo por una enfermedad intestinal.
  • Aumento de las necesidades en situaciones especiales: fase de crecimiento, interacciones con fármacos, por ser fumadores,…

Una persona sana y en condiciones normales que siga una alimentación variada y equilibrada, tendría cubiertas las necesidades de todas estas vitaminas, por lo que no sería necesaria ningún tipo de suplementación.

 

Clasificación de las vitaminas

Su clasificación suele realizarse en función de su naturaleza molecular, distinguiéndose dos tipos de vitaminas:

  • Liposolubles: son las vitaminas A, D, E y K. Estas vitaminas se caracterizan porque son solubles en grasa, pueden almacenarse en el organismo (en el hígado) y las eliminamos por vía biliar.
  • Hidrosolubles: son la vitamina C y vitaminas del grupo B (B1, B2, B3,…). Son vitaminas solubles en agua, que no se almacenan (excepto el ácido fólico y la B12) y que se eliminan a través de la orina.

 

VITAMINA Cvitamina c, james lind

La Vitamina C, o ácido ascórbico, es una de las denominadas vitaminas hidrosolubles, es decir, que su exceso se elimina por vía urinaria por lo que no se acumula en el organismo. Fue descubierta, no su estructura sino su función, en el siglo XVIII cuando el cirujano naval James Lind descubriese que el consumo de cítricos en los largos trayectos por mar ayudaba a prevenir el escorbuto.

 

El escorbuto se caracteriza por una deficiencia de vitamina C, y se caracteriza por debilidad, anemia, encías sangrantes, caída de dientes,…

 

Funciones Vitamina C

Esta vitamina cumple importantísimas funciones en nuestro organismo, entre las cuales podemos destacar estas:

  • Es el principal antioxidante hidrosoluble, contrarrestando la acción de los radicales libres, que intervienen tanto en el envejecimiento de las células como en el desarrollo de tumores.
  • Su capacidad antioxidante también inhibe la formación de nitrosaminas (a partir de los nitratos presentes en algunos alimentos), sustancias potencialmente cancerígenas.
  • Interviene en la síntesis de colágeno, lo que contribuye a reparar y mantener los cartílagos (y por tanto prevenir la artrosis), huesos y dientes.
  • Mejora la absorción del hierro no hemo (de origen vegetal), por lo que se recomienda el consumo de estos alimentos junto con una fuente de vitamina C.
  • Mejora el sistema inmunológico, aumentando las defensas de nuestro organismo. Actualmente, existe controversia respecto a este tema, ya que recientes estudios parecen refutar esta teoría.
  • Mejora la cicatrización de las heridas y los síntomas producidos por reacciones alérgicas.

 

Fuentes alimentarias

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo diario recomendado de vitamina C es de 90 miligramos para los hombres y 75 miligramos para las mujeres. Aun así, existen determinadas situaciones especiales en las que su consumo se ve aumentado. Por ejemplo, un fumador debería aumentar su consumo diario en 35 miligramos.

La vitamina C es una de las vitaminas más termolábiles (se inactiva con el calor), por lo que los alimentos presentarán un menor contenido si están cocinados que si se consumen crudos. El cocinado al vapor provoca menores pérdidas que otros métodos culinarios.

alimentos ricos en vitamina c

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Nutrición básica, Vitaminas

Falsos Mitos de la nutrición II

Falsos Mitos de la nutrición II

5 noviembre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Como continuación del primer artículo sobre falsos mitos en la nutrición, hoy os desarrollamos dos o tres «ideas» que circulan por la calle y que pueden llegar a confundiros:

Tres falsos mitos que debemos conocer sobre los alimentos

 

¿Que tiene mas calorías la miga o la corteza del pan?

“No comas la miga que engorda”. Este es uno de los falsos mitos que más extendidos están en la actualidad  y seguramente habrás escuchado en alguna ocasión. Un pan básico está compuesto por harina, agua, sal y levadura. Esta última se encarga de formar los agujeros en el interior del pan y de que aumente el volumen de la masa, haciendo que el pan adquiera un carácter esponjoso. Este es un proceso conocido como fermentación.

Al cocer el pan en el horno, se produce una evaporación del contenido de agua de la superficie, aumentando la concentración de hidratos de carbono y proteínas en la superficie. Al mismo tiempo se produce lo que se conoce como “pardeamiento no enzimático” o “reacción de Maillard”, que le confiere ese color dorado a la corteza.

Al tener un mayor contenido en agua, la miga presenta una concentración de nutrientes menor. Por este motivo, tomando dos porciones de igual peso (no tamaño) de corteza y miga, se puede observar que la corteza tiene un mayor contenido en nutrientes y energía, proporcionalmente.

De esta forma, este falso mito queda totalmente desmentido. Además, nos gustaría promocionar el consumo de pan de forma diaria, ya que nos aporta una buena cantidad de hidratos de carbono complejos, así como de fibra, vitaminas y minerales.

 

¿Los alimentos Light adelgazan?

En la legislación se especifica que para que un alimento sea considerado como  “Light”, debe aportar un 30% menos de calorías que el alimento original. Por ello, hay que vigilar bien el etiquetado para así saber realmente qué productos estamos comprando. No por tener la palabra Light podemos comer libremente estos productos.

Un producto de bollería “light” tendrá, aun así, un elevado contenido en energía y grasa saturada, por lo que una pieza de fruta, un yogur o un simple bocadillo será siempre una opción más nutritiva y saludable.

En el «blog de carritus» nos habla mas sobre las características que tenemos que conocer sobre los productos light para no caer en falsos mitos sobre estos productos.

 

¡Mezclar Hidratos de carbono y proteínas engorda!

Esta afirmación procede de algunas de las dietas milagro, más específicamente de las dietas disociadas que, por desgracia, tan populares se han vuelto en los últimos años.

Esta aseveración sobre no mezclar distintos tipos de nutrientes es un tipo de falsos mitos que carece de base científica, ya que la mayoría de los alimentos que consumimos tiene ya de por sí la mezcla de estos dos nutrientes, en mayor o menor medida. Por ejemplo, la patata y la pasta tienen en su mayoría hidratos de carbono pero, además, una cantidad de proteínas nada despreciable. Las legumbres, por otra parte, aportan una buena cantidad tanto de hidratos de carbono como de proteínas.

 

“Ningún alimento es bueno o malo, lo que hay que valorar es el conjunto de la dieta”

Desde Nutrición y Cocina, aconsejamos a todo aquel que quiera disminuir su peso que, antes de dejarse llevar por las rápidas soluciones que ofrecen estas dietas, consulte con un nutricionista, que nos ofrecerá información para no caer en estos y otros falsos mitos y para poder reducir el exceso de peso de una forma saludable y evitando el efecto rebote posterior, tan habitual en las dietas milagro.

 

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Falsos Mitos

Diabetes 3: Consejos Nutricionales

Diabetes 3: Consejos Nutricionales

30 octubre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Tras explicaros las diferencias entre los diferentes tipos de diabetes, y qué es el índice glucémico de los alimentos, ahora toca hablar sobre el tratamiento nutricional que deben seguir los diabéticos. Este es un punto muy importante en las personas que padecen diabetes, ya que un buen aporte calórico y nutricional puede favorecer el pronóstico de la enfermedad y un mejor control de sus niveles de glucemia.

 

Objetivos principales en diabetes

  • Alcanzar y mantener el peso ideal o razonable en adultos y un crecimiento y desarrollo normal en niños.
  • En caso de obesidad y diabetes, es importante reducir el aporte calórico (principalmente se disminuirá el aporte de grasa, pero nunca llegando a eliminarlas completamente de la dieta) para conseguir el peso correcto y mejorar la situación metabólica.
  • Conseguir y mantener en lo posible concentraciones de glucemia lo más estable posible.
  • Mantener concentraciones óptimas de lípidos, reduciendo el aporte de grasa saturada (AGS) y colesterol con el fin de reducir también el colesterol LDL.
  • Aquellos que tomen hipoglucemiantes orales en su control de la diabetes, deben intentar mantener constante día a día la cantidad y distribución de los hidratos de carbono.
  • En cuanto a la sal, intentar reducirla para evitar posibles complicaciones cardiovasculares. Es más apropiado el uso de especias para condimentar los alimentos y así disminuir el consumo de sodio.

Una vez que ya conocemos los objetivos, pasamos al estudio de los alimentos como tal, de modo que quede de forma clara cuáles pueden consumirse libremente y cuáles no:

 

1) ALIMENTOS LIBRES (no modifican los niveles de glucosa)

  • Alimentos ricos en proteínas: carnes, pescados y huevos principalmente.
  • Alimentos ricos en grasa (intentar que no aporte un nivel elevado de grasa saturada).
  • Alimentos que tienen menos del 5% de carbohidratos.
  • Se pueden consumir en cantidad y horarios libres.

 

2) ALIMENTOS NO RECOMENDADOS (hidratos de carbono de absorción rápida)

  • Azúcares simples.
  • Alimentos de índice glucémico elevado (pueden producir picos glucémicos, es decir, subidas repentinas en los niveles de glucemia).
  • Son los alimentos aconsejados en caso de hipoglucemia.

 

3) ALIMENTOS CONTROLADOS O RESTRINGIDOS:

  • Alimentos ricos en carbohidratos (>5%).
  • Son los platos ricos en legumbres, cereales, verduras, féculas, hortalizas y frutas.
  • Pan y leche.
  • En ningún caso deben suprimirse de la dieta, sino que su consumo debe realizarse de forma regular y en función de otros factores como la actividad física.

 

4) EDULCORANTES

  • Los edulcorantes acalóricos (aspartamo, sacarina, etc…), pueden ser utilizados sin límite.
  • Los edulcorantes como el sorbitol, pueden causar diarreas tomados en exceso, por lo que hay que moderar su ingesta.
  • El azúcar, debe consumirse de forma limitada y controlada.

 

5) ALCOHOL

  • Permitido en cantidades muy controladas y moderadas. Aconsejable que sea en pequeñas dosis y de graduación baja.
  • Puede producir un efecto dual:
    • Riesgo de hipoglucemia
    • Hipercetoacidosis, si baja el nivel de insulina de golpe.
Por último, os facilitamos una serie de pautas para casos especiales, aunque en todos ellos es importante tratarlos con un especialista en nutrición para evitar un posible descontrol en la glucemia:

 

En caso de enfermedad:

Como defensa del organismo, el cortisol aumenta lo que causará el aumento de la glucosa en sangre. Será importante adaptar la insulina para que no cause complicaciones como cetoacidosis.

Aconsejable la utilización de alimentos con ausencia total de grasa (que NO sean cetogénicos) y aumentar la ingesta de agua.

Aumentar el aporte de electrolitos o minerales con alimentos como: zumo natural, galletas maría, sémola y arroz. Sin olvidar las bebidas isotónicas (contienen 10% de carbohidratos).

 

Actividad Física:

Aconsejar aproximadamente 2 raciones de carbohidratos por cada hora de ejercicio.

Según el tipo de deporte, el aporte de carbohidratos será distinto, pudiendo ser antes o durante el mismo.

Siempre a la finalización intentar reponer rápidamente la glucemia, es estos casos bebidas isotónicas pueden ser muy beneficiosas por su aporte de carbohidratos.

 

Viajes:

Dependiendo del lugar del viaje, añadir o quitar comida en función de la hora del destino para poder compensar la distribución de carbohidratos a lo largo del día y el tratamiento con insulina.

 

Ya solo quedaría hablar, de una manera fácil, sencilla y rápida, de cómo controlar el aporte de hidratos de carbono para poder tener un mejor control en los niveles de glucemia gracias al uso de los EQUIVALENTES, los cuales trataremos en el próximo artículo.

Adrián López López

También te interesará…

  • Diabetes 1: El Índice Glucémico
  • Diabetes 2: Tipos de Diabetes
  • Diabetes 4: Intercambio de equivalentes

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Diabetes, Enfermedades, Hidratos de carbono, Nutrición Clínica

Frutas y verduras de temporada: Otoño-Invierno

Frutas y verduras de temporada: Otoño-Invierno

24 octubre, 2012 Por Nutricion y Cocina 1 comentario

A lo largo del año, podemos observar cómo la sección de frutas y verduras de los supermercados, y otros puntos de venta, sufre cambios en cuanto a las variedades que ofrece. Entramos en octubre: llegó el momento de decirle adiós entre lágrimas a las nectarinas y las ciruelas, y recibir con los brazos abiertos a nuevos huéspedes como la granada y los pimientos.

 

¿Por qué comprar y consumir frutas y verduras de temporada?

Las modernas técnicas de producción y conservación, junto con el continuo transporte transfronterizo, nos han permitido disponer de prácticamente cualquier alimento en cualquier momento del año. ¿Consecuencia? Las temporadas de consumo/producción de los productos se han desvanecido. No obstante, ¿supone esto un avance o un paso atrás en la calidad de nuestra dieta?

Lo cierto es que contamos con múltiples estudios que reflejan una pérdida de nutrientes en las últimas décadas para la mayoría de alimentos analizados: menos vitamina C, riboflavina, potasio, calcio o hierro [1,2]. Conforme ha aumentado la producción de alimentos, su calidad, lamentablemente, ha disminuido [3].

¿Qué podemos hacer nosotros como consumidores? La mejor arma que tenemos para combatir esta merma de calidad nutricional es consumir producto de temporada y, si es local, ya lo bordamos.

Analicemos este punto más en detalle:

  1. Mayor valor nutricional: Si algo caracteriza a las frutas y verduras de temporada es su densidad nutricional. Diferentes estudios apuntan que las variedades salvajes de alimentos son más densas nutricionalmente que las cultivadas [4,5]. Escogiendo producto de temporada conseguiremos minimizar la merma nutricional que ha traído consigo la producción en masa de alimentos.
  2. Mejores propiedades organolépticas: Aunque las técnicas de producción artificial de frutas y verduras son cada vez más sofisticadas, todavía no han conseguido imitar por completo los efectos de la maduración tradicional. Textura, olor, apariencia o sabor, continúan siendo más intensos en los productos de temporada.
  3. Precio más económico: Los productos de temporada suelen ser más económicos. ¡Aprovecha!
  4. Origen más “natural”: ahora que está tan de moda la palabra “natural”, empleada muchas veces a la ligera por las marcas comerciales, es más probable que un producto de temporada haya madurado en suelo/árbol frente a uno de fuera de temporada. No obstante, esto tampoco es una garantía.
  5. Mayor protección del medio ambiente: El impacto que tiene el consumo de alimentos de temporada en el medio ambiente es mucho menor. Este es uno de los “pros” más interesantes. Tal y como comentábamos antes, si, además de escoger productos de temporada, escogemos producto local estaremos minimizando al máximo el impacto que nuestra visita al supermercado tendrá sobre el medio ambiente.

 

frutas y verduras de temporada, frutas de otoño, granadaRECUERDA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, como objetivo poblacional, la ingesta de un mínimo de 400 gramos diarios de frutas y verduras (excluidas las patatas y otros tubérculos feculentos) para prevenir enfermedades crónicas. Esto se traduce en un consumo de, al menos, 5 piezas de frutas y verduras al día, que se corresponden con 3 piezas de fruta y 2 de verdura [6]. Yendo algo más allá: cada porción diaria de fruta diaria reduce un 7% el riesgo de enfermedad coronaria [7] y, en general, la mayor parte de enfermedades cónicas [8].

 

 

 Frutas y verduras de Otoño- invierno

Las frutas y verduras son alimentos muy saludables ya que tienen un alto contenido en micronutrientes, agua y fibra y un bajo aporte energético. Además, gracias a su amplia variedad, nos permite multitud de posibilidades y adaptaciones según las preferencias de cada persona.

La naturaleza es muy sabia y nos proporciona distintas frutas en cada momento del año según los requerimientos de nuestro cuerpo. Con la llegada del mes de octubre, dejamos atrás definitivamente las frutas propias de verano, como sandía, melón, melocotones, ciruelas, etc. Éstas son muy ricas en agua con el fin de mantener el cuerpo correctamente hidratado durante esta época tan cálida. Terminado el verano y dando comienzo a las estaciones más frías de otoño e invierno, la composición de las frutas y verduras de temporada cambia.

A continuación, os mostramos las principales frutas y verduras que podréis ver en los supermercados y, si hacéis la compra a menudo, os daréis cuenta de cómo el precio de la compra se reduce sustancialmente comprando alimentos de temporada.

En la vida hay dos tipos de personas: los que el gusta el melón y los que son más de sandía. Pues bien, con la entrada del otoño, ambos estarán de luto porque tenemos que decirles adiós a ambos. Poniéndonos serios, ¿qué frutas y verduras escojo ahora que empieza el otoño?

  • Frutas: caqui, chirimoya, granada, kiwi, mango, manzana, pera, plátano, uva, …
  • Verduras: berenjena, coliflor, endivia, espinaca, judía verde, pimiento, puerro, repollo, …

Para aquellos que os interese el tema, os adjuntamos diferentes enlaces para acceder al calendario completo de temporada de frutas y verduras:

Calendario completo (OCU, Ministerio de Medios Ambiente, Cooperativas Agrarias)

Otro Calendario completo (Ministerio de Medios Ambiente)

Y otro… calendario completo (OCU)

 

frutas y verduras de temporada de otoño e invierno
frutas y verduras de temporada otoño e invierno

 

Los otros protagonistas del otoño-invierno

Las setas

Con la llegada de las esperadas lluvias otoñales, da comienzo una actividad muy popular dentro de la población española, la recogida de setas. Su correcta correlación enriquece tanto nuestros bosques, como nuestra gastronomía, aportándonos sabores puramente otoñales. La recolección de éstas enriquece, en gran medida, nuestra gastronomía, aportándonos sabores puramente otoñales y permitiéndonos elaborar platos exquisitos.

Pasar la mañana en el monte, respirando aire puro, haciendo actividad física, gozando de buena compañía, para luego rematar con un risotto de setas y parmesano, ¿te apuntas?

*ADVERTENCIA: Recoge sólo aquellas especies que conozcas perfectamente y lleves tiempo recolectando.

 

Las castañas

Las castañas también llegan con el otoño. A todos nos resulta familiar la estampa de un suelo lleno de hojas secas y erizos de castaño. Este fruto seco tiene la peculiaridad de tener menos grasa y más hidratos de carbono que el resto e sus hermanos. Se pueden comer crudas, hervidas, asadas, … Es un alimento muy versátil que, en algunas zonas de España, ocupo el papel de la patata hasta el descubrimiento de América.

Como curiosidad, en el norte de España, llaman “magosto” a la fiesta tradicional de la recogida de la castaña que se realiza a finales de octubre/principios de noviembre.

 

La calabaza

Otro alimento muy versátil que llega con el frío es la calabaza. Se puede utilizar en muchas recetas como sustitutivo de la patata, aumentando así la densidad nutricional del plato. Las posibilidades son infinitas. Tanto para platos dulces como salados. Os dejamos un ejemplo: espaguetis de calabacín y calabaza.

 

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Consejos, Frutas, Verduras

Diabetes 2: Tipos de Diabetes

Diabetes 2: Tipos de Diabetes

15 octubre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Actualmente, la diabetes es una enfermedad que tiene una elevada incidencia entre la población, por lo que desde Nutrición y Cocina queremos proporcionaros unas pinceladas acerca de qué es la diabetes, qué tipos de diabetes existen y cómo poder controlarla de manera sencilla, salvo algunas excepciones que requerirán un seguimiento mas férreo.

 

Tipos de Diabetes Mellitus

 

Diabetes Mellitus Tipo I o Diabetes Insulinodependiente

Entre los tipos de diabetes, este es el que se da mayoritariamente a edades tempranas y, con menor frecuencia, en adultos. La diabetes tipo I se caracteriza por la ausencia de producción de insulina. Esto es debido a la destrucción autoinmune de las células β de los Islotes de Langerhans del páncreas, donde se sintetiza la insulina. Esta acción está regulada por las células T. Para regular la glucemia (nivel de glucosa en sangre) se utilizan, normalmente, cuatro dosis de insulina al día: éstas pueden ser de absorción rápida o lenta y deben distribuirse en función de las necesidades particulares de cada paciente.

Para conocer el nivel de glucemia que tenemos en todo momento, los diabéticos pueden hacerse pruebas de control de glucosa, que se realizan mediante un pinchazo en el dedo, sacando 1 gota de sangre y poniéndola en una tira indicadora que, utilizando un aparato específico, mide la cantidad de glucosa en sangre que tenemos.El perfil glucémico es utilizado por el médico como método diagnóstico, y es importante para determinar el tratamiento, es decir, el tipo de insulina a utilizar y sus dosis, la cual será recetada por el facultativo.

 

Diabetes Mellitus Tipo II o Diabetes No insulinodependiente

Dentro de los tipos de diabetes, en la diabetes tipo II el cuerpo sí es capaz de producir insulina, pero, o bien no produce la suficiente, o no puede aprovechar bien la que produce. Esto causa que la glucosa no esté bien distribuida en el organismo, causando la denominada resistencia a la insulina.

Los receptores de insulina de las células, que se encargan de facilitar la entrada de la glucosa a la propia célula, están dañados.Se observa principalmente en adultos, y se relaciona con la obesidad de “tipo central”. En adultos, se considera que una cintura superior a los 98cm de diámetro (en hombres) y a los 89 cm (en mujeres) puede aumentar el riesgo de diabetes. La diabetes tipo II es, entre los tipos de diabetes, la más evitable a través de unos hábitos alimentarios y de vida saludables.

 

Diabetes mellitus gestacional

Entre los tipos de diabetes, ésta es la que aparece en el periodo de gestación. Se presenta muy pocas veces después del parto y se relaciona a trastornos en la madre y/o fallecimiento del feto o macrosomía en el feto (tamaño anormal causado por un incremento de glucosa), pudiendo llegar a sufrir daños al momento del parto.El embarazo supone un cambio en el metabolismo del organismo, puesto que el feto utiliza la energía de la madre para alimentarse, lo que conlleva a una disminución de la insulina, provocando esta enfermedad.

 

CONSEJOS PRINCIPALES O PASOS EN DIABETES

  1. Conocer y saber qué te aporta tu alimentación habitual: Comenzaremos con la fabricación de un DIARIO DE ALIMENTACIÓN, donde escribiremos lo que sería una alimentación normal y habitual a lo largo de una semana.
  2. Estudio del perfil de glucemia en el paciente: este perfil será utilizado para analizar los niveles de glucosa en sangre a lo largo del día, y así comprobar lo efectiva que es nuestra insulina.
  3. Glucemia en condiciones normales (si supera estos valores al menos 3 de 5 días de la semana, habría que reajustar el tratamiento y la alimentación):
    1. Basal: 90-120 mg/dl
    2. 2 horas tras la comida: 136-160 mg/dl
    3. Antes de ir a la cama: 110-135 mg/dl
  4. Regular la ingesta mediante recomendaciones nutricionales: aquí debemos hacer saber al paciente qué alimentos aportan más glucosa y cuáles tienen mayor facilidad para absorberse de manera más rápida, pudiendo llegar a descompensar los niveles apropiados. Es decir, el paciente debe conocer o tener una idea sobre el índice glucémico de los alimentos.
  5. Tratamiento con insulina:
    1. En casos donde no podamos compensar la glucosa en sangre mediante ejercicio físico y una correcta alimentación.
    2. No necesario para todos los tipos de diabetes. En Diabetes Mellitus tipo I sí se necesitaría un aporte de insulina fijo.
Esperamos que os parezcan interesantes las primeras pinceladas sobre los distintos tipos de diabetes. Anteriormente, ya os hemos hablado de qué es el índice glucémico. En artículos posteriores, facilitaremos unas pequeñas y fáciles pautas para poder controlar mejor los niveles de glucemia y saber qué hacer en casos de “subida” o “bajada” de los niveles de glucemia, hiperglucemia e hipoglucemia respectivamente.
Adrián López López

También te interesará…

  • Diabetes 1: El Índice Glucémico
  • Diabetes 3: Consejos nutricionales
  • Diabetes 4: Intercambio de equivalentes

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Diabetes, Enfermedades, Hidratos de carbono, Nutrición Clínica

« Página anterior
Página siguiente »

Newsletter

[contact-form-7 id="15333" title="Footer Form"]
Copyright © 2026 Nutricionycocina