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Nutricion y Cocina

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Enfermedades

Obesidad infantil, abordaje y prevención

Obesidad infantil, abordaje y prevención

15 febrero, 2016 Por Nutricion y Cocina 1 comentario

La obesidad es una enfermedad crónica que se caracteriza por un exceso de grasa corporal, en la que predomina la grasa abdominal, y que se puede desarrollar debido a múltiples factores, como los factores genéticos, metabólicos, psicosociales y ambientales, etc. La obesidad se inicia mayoritariamente en la infancia, lo cual se ha relacionado con un incremento en la posibilidad de padecer en un futuro dislipemias, intolerancia a la glucosa, hipertensión arterial y arterioresclerosis.

La obesidad infantil ha tenido un aumento en las últimas décadas debido a cambios importantes en los estilos de vida de la población. La alimentación se ha visto modificada, alejándose de un modelo mediterráneo, equilibrado y rico en cereales, frutas y verduras, en detrimento de una dieta rica en productos manufacturados ricos en azúcares y grasas, y muy pobres a nivel nutricional, por su escaso contenido en fibra y micronutrientes. La tendencia actual hacia el sedentarismo y la reducción del gasto energético es otro de los factores principales causantes de un incremento en la prevalencia de obesidad infantil.

 

La prevención de la obesidad infantil en España

La prevención de esta enfermedad debe comenzarse desde el nacimiento, e incluso durante el periodo de gestación, y dirigirse tanto a los núcleos familiares como a la sociedad, de manera que se lleve a cabo una promoción de la alimentación saludable y de la actividad física a todos los niveles. También es necesario implementar políticas sanitarias estatales o regionales destinadas a prevenir la obesidad infantil y combatir su desarrollo.

La obesidad se ha denominado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “La epidemia no infecciosa del siglo XXI”. En diferentes estudios en países desarrollados de Europa y América, se ha observado un aumento con el tiempo del sobrepeso y la obesidad. España es uno de los países de Europa con tasas más altas de obesidad infantil. Según los datos del informe, titulado «Obesidad y economía de la prevención» (OCDE, 2010), en España la tasa de obesidad es mayor que la media de los países que conforman la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). A través de los datos de la International Association for the Studie of Obesity (2007) se observa que en España un 13,9% de los niños y el 8% de las niñas entre 7 y 11 años son obesos, y asimismo, un 10% de los niños y 3% de las niñas en el rango de edad de los 14 y 17 años también lo son.

 

¿Qué intervenciones se están realizando en España?

El siguiente paso en España, debe ser afrontar el problema de la obesidad desde una perspectiva de política nutricional, social y pública, en lugar de realizarse desde una perspectiva individual y médica. Esto llevaría a soluciones de carácter preventivo que permitirían reducir la prevalencia de obesidad infantil.

En algunos casos, se ha optado por realizar intervenciones a través de programas formativos e informativos que se dirigen en mayor medida a los menores en los centros escolares, o intervenciones realizadas a través de campañas divulgativas, que tienen el objetivo de realizar una modificación en las actitudes y los hábitos de la población, reorientándolos hacia una dieta saludable.

En el año 2005, se puso en marcha la Estrategia NAOS, para la Nutrición, Actividad física y Prevención de la Obesidad por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, pero fue en 2011 cuando se consolidó e impulsó por la Ley 17/2011, de 5 de Julio, de Seguridad Alimentaria y Nutrición. La meta de la Estrategia NAOS es invertir la tendencia actual sobre la prevalencia de la obesidad infantil, todo ello a través del fomento de una alimentación saludable y de la actividad física. A este programa se han adherido una gran parte de las industrias agroalimentarias de España. En su página web se recogen las diferentes campañas que se han realizado sobre nutrición y actividad física como “Activilandia” y “Despierta, Desayuna”, entre otras.prevencion de la obesidad infantil

Dentro de ésta, se encuentra el Programa PERSEO, el cual es un ejemplo del tipo de intervenciones escolares que se realizan. Fue puesto en marcha por el Ministerio de Sanidad y está dirigido a niños entre 6 y 10 años. El objetivo de este programa principalmente es “promover la adquisición de hábitos alimentarios saludables y estimular la practica de actividad física regular entre los escolares para prevenir la aparición de la obesidad y otras enfermedades”. En este programa se realizan intervenciones sobre el entorno obesogénico, el cual es el que lleva al consumidor a optar por los productos alimentarios que le alejan de unos hábitos de vida saludables. En este sentido, la publicidad alimentaria es una de las fuentes más importantes de información sobre los productos que la industria alimentaria ofrece. En cuanto a esto, los alimentos que principalmente se ofrecen a través de la publicidad están muy ligados con el deseo de los consumidores, y muy relacionados con unos hábitos alimentarios poco saludables, ya que la mayoría de estos productos son procesados y ricos en azúcares, grasas, sal y aditivos. Conviene destacar la importancia aquí de que determinadas sociedades médicas y científicas dejen de «avalar» estos productos, tratándolos como saludables y beneficiosos para determinados sectores de la población, y haciéndoles visibles, cuando en realidad ese beneficioso es cuanto menos dudoso. Echa un vistazo al artículo de Juan Revenga al respecto en su blog.

Sobre esto,  junto con la Estrategia NAOS se encuentra el Plan HAVISA, que consiste en “una campaña de comunicación en medio televisivo, que se concreta en dar visibilidad a mensajes  leyendas dirigidos a la promoción de una alimentación saludable y de la actividad física”. También, dentro de la Estrategia NAOS se encuentra el Código PAOS, “un código de corregulación sobre la publicidad de alimentos y bebidas dirigidas a menores, prevención de la obesidad y salud”, el cual fue modificado en 2012 y 2013, y al cual se han adherido la mayor parte de las empresas agroalimentarias españolas. Aun así, las evaluaciones del Código observan que no ha tenido demasiada repercusión en la cantidad ni en la calidad de los anuncios que se destinan al público infantil.

Otra intervención que se ha propuesto en la Ley 17/2011, sobre Seguridad Alimentaria y Nutrición es la reducción de impuestos de los productos considerados “más saludables”, o poner mayores impuestos a los “menos saludables” por exceso de azúcares o de grasas. Este es el caso del impuesto sobre el azúcar de Reino Unido y Escocia, por ejemplo.

LEER + [El tratamiento institucional de la alimentación: un análisis sobre la intervención contra la obesidad. Cecilia Díaz-Méndez Universidad de Oviedo. Departamento de Sociología.]

 

La situación en otros países

En España se están realizando estrategias e intervenciones para prevenir la obesidad infantil, pero sin embargo no se están obteniendo los resultados esperados, mientras que en otros países sÍ que están funcionando. Nos podemos y debemos plantear ciertas preguntas: ¿Qué está fallando en España? ¿Cómo lo están consiguiendo en otros países?

En Finlandia, según un artículo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad ha sido frenada al realizar la integración de la salud en todas sus políticas. A través del departamento de urbanismo se mejoraron los patios de las escuelas, el de recreación incluyó más actividad física en las escuelas y el de nutrición, junto con las guarderías, eliminó los refrescos azucarados y promovió la realización de almuerzos más saludables y gratuitos para todos los estudiantes. Con el departamento de salud se ofrecieron exámenes médicos generales anuales en las escuelas y cursos para los padres sobre alimentación saludable. Uno de los puntos clave del éxito de su programa, ha sido la implicación de las familias para cambiar lo máximo posible el estilo de vida en sus núcleos familiares.

Algunas de las medidas que ha instaurado Finlandia para mejorar la obesidad y salud infantil es la formulación de recomendaciones destinadas a reducir el acceso de bebidas y refrescos azucarados y también los productos que contienen alto contenido en grasas en las máquinas de vending y en la comercialización en general. También se han subido los impuestos de productos como dulces, chocolate, helado, etc. En su normativa nacional, las escuelas tienen que ofrecer clases obligatorias sobre salud, actividad física y también clases de nutrición y cocina. La consecuencia de todas estas medidas e iniciativas llevadas a cabo por Finlandia es la estabilización de la obesidad infantil en el país.

 

¿Cómo se puede llegar en España a la misma situación que en Finlandia?

El objetivo reside en estabilizar y minimizar al máximo posible la obesidad infantil. Para ello, debe integrarse la salud en las políticas de todos los sectores de la población, pero esto en ocasiones es difícil. Desde hace muchos años la OMS ayuda a los países en este sentido, por lo que es uno de los puntos en los que España podría apoyarse. Otro punto a tener en cuenta para conseguir este objetivo es la formación de los profesionales sanitarios, profesores, familias y comunicadores en materia de nutrición. Todo ello se puede realizar a través de la mejora de las estrategias y códigos ya existentes, como por ejemplo, la mejora del Código PAOS que implique una mejoría en la cantidad y calidad de los anuncios que se destinan a los niños, ya que como se descrito anteriormente esto no es así.

Esto son iniciativas, medidas que se tienen que tomar que llevan tiempo de implantación, de poner en marcha, pero que en un futuro tendrán unas repercusiones que serán agradecidas por toda la población.

 

Marta Cuesta Hervás

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Consejos, Enfermedades, Etapas de la vida, Nutrición básica

Diabetes 4: Intercambio de equivalentes

Diabetes 4: Intercambio de equivalentes

22 noviembre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

El control de la ingesta de hidratos de carbono en los pacientes con diabetes es muy importante ya que permitirá a los diabéticos lograr una regulación más sencilla de los niveles de glucemia o glucosa en sangre. Una herramienta muy sencilla y útil en la diabetes para lograr este objetivo son los INTERCAMBIOS DE EQUIVALENTES, que simplemente consisten en obtener siempre 10 gramos de hidratos de carbono a partir de X gramos de alimento. Con este método puede conseguirse una mejor distribución de los hidratos durante todo el día, facilitar el control con la insulina y mantener estables los niveles de glucosa en sangre.

 

Cálculo de intercambios en diabetes

Hacer el cálculo y saber cuántos intercambios necesita cada persona (de manera orientativa) es muy sencillo, siempre y cuando se conozcan las necesidades energéticas del paciente con diabetes, por ejemplo:

  1. Se calculan las necesidades energéticas del paciente, unas 2000 Kcal/día en este caso ejemplo.
  2. El aporte de hidratos de carbono debe ser en torno al 50%, por lo que será necesario obtener 1000Kcal a partir de este nutriente.
  3. Si cada gramo de hidratos de carbono contiene unas 4Kcal, deberán consumirse 250 gramos de carbohidratos.
  4. Por lo tanto, si un equivalente son 10 gramos de carbohidratos, tendremos que aportar a nuestra dieta 25 equivalentes para conseguir un adecuado control de la glucemia del paciente.

 

Las medidas de los intercambios se pueden realizar de manera sencilla y de andar por casa, es decir, con medidas caseras que utilizamos diariamente para preparar nuestros platos:

  • Un cazo de servir con legumbres o arroz = 2 intercambios (ración: 6 intercambios)
  • Una barra de pan = 8 intercambios (unos dos dedos de grosor de rebanada: 1 intercambio, ración: 2 intercambios)
  • Una rebanada de “pan de molde” = 1 intercambio, pero si es de tamaño familiar contendrá 2 intercambios
  • Dos biscotes (rebanadas de pan tostado) = 1 intercambio
  • 2-3 galletas tipo “María” = 1 intercambio
  • La fruta, si tiene el tamaño aproximado al de un puño, equivaldrá a 2 intercambios. Por ejemplo un plátano pequeño, un kiwi grande, doce uvas o cinco fresones también serían dos intercambios.
  • Una mandarina o un kiwi pequeño = 1 intercambio
  • Un vaso de leche = 2 yogures sin azúcar = 1 intercambio
  • Una patata del tamaño de un huevo = 2 intercambios
  • Un plato de lombarda o remolacha = 1 intercambio
  • Las verduras se pueden considerar sin intercambios, debido a que aportan pocos carbohidratos (aproximadamente 0,5 intercambios, por lo que se desprecia su contabilización ya que más que energía se aportará saciedad en la dieta).
  • Un sobre de azúcar de 10g = 1 intercambio
  • Un chato de vino o una caña de cerveza = 2 intercambios

 

A continuación, os facilitamos un listado de intercambios (cada uno de 10g de H.C.) aportado por la Fundación para la Diabetes.

Una vez que ya se controlan los gramos de alimentos y su equivalencia en intercambios, se podrá variar la dieta sustituyendo unos alimentos por otros, siempre que se controlen la cantidad de equivalentes ingeridos de manera diaria.

Por último, no hay que olvidar que con estos intercambios también se podría controlar el aporte de proteínas y grasas, pero en diabetes, lo más importante es el control de los hidratos de carbono e intentar reducir un poco el consumo de grasas, sobre todo saturadas y trans.

Adrián López López

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Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Diabetes, Enfermedades, Hidratos de carbono, Nutrición Clínica

Diabetes 3: Consejos Nutricionales

Diabetes 3: Consejos Nutricionales

30 octubre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Tras explicaros las diferencias entre los diferentes tipos de diabetes, y qué es el índice glucémico de los alimentos, ahora toca hablar sobre el tratamiento nutricional que deben seguir los diabéticos. Este es un punto muy importante en las personas que padecen diabetes, ya que un buen aporte calórico y nutricional puede favorecer el pronóstico de la enfermedad y un mejor control de sus niveles de glucemia.

 

Objetivos principales en diabetes

  • Alcanzar y mantener el peso ideal o razonable en adultos y un crecimiento y desarrollo normal en niños.
  • En caso de obesidad y diabetes, es importante reducir el aporte calórico (principalmente se disminuirá el aporte de grasa, pero nunca llegando a eliminarlas completamente de la dieta) para conseguir el peso correcto y mejorar la situación metabólica.
  • Conseguir y mantener en lo posible concentraciones de glucemia lo más estable posible.
  • Mantener concentraciones óptimas de lípidos, reduciendo el aporte de grasa saturada (AGS) y colesterol con el fin de reducir también el colesterol LDL.
  • Aquellos que tomen hipoglucemiantes orales en su control de la diabetes, deben intentar mantener constante día a día la cantidad y distribución de los hidratos de carbono.
  • En cuanto a la sal, intentar reducirla para evitar posibles complicaciones cardiovasculares. Es más apropiado el uso de especias para condimentar los alimentos y así disminuir el consumo de sodio.

Una vez que ya conocemos los objetivos, pasamos al estudio de los alimentos como tal, de modo que quede de forma clara cuáles pueden consumirse libremente y cuáles no:

 

1) ALIMENTOS LIBRES (no modifican los niveles de glucosa)

  • Alimentos ricos en proteínas: carnes, pescados y huevos principalmente.
  • Alimentos ricos en grasa (intentar que no aporte un nivel elevado de grasa saturada).
  • Alimentos que tienen menos del 5% de carbohidratos.
  • Se pueden consumir en cantidad y horarios libres.

 

2) ALIMENTOS NO RECOMENDADOS (hidratos de carbono de absorción rápida)

  • Azúcares simples.
  • Alimentos de índice glucémico elevado (pueden producir picos glucémicos, es decir, subidas repentinas en los niveles de glucemia).
  • Son los alimentos aconsejados en caso de hipoglucemia.

 

3) ALIMENTOS CONTROLADOS O RESTRINGIDOS:

  • Alimentos ricos en carbohidratos (>5%).
  • Son los platos ricos en legumbres, cereales, verduras, féculas, hortalizas y frutas.
  • Pan y leche.
  • En ningún caso deben suprimirse de la dieta, sino que su consumo debe realizarse de forma regular y en función de otros factores como la actividad física.

 

4) EDULCORANTES

  • Los edulcorantes acalóricos (aspartamo, sacarina, etc…), pueden ser utilizados sin límite.
  • Los edulcorantes como el sorbitol, pueden causar diarreas tomados en exceso, por lo que hay que moderar su ingesta.
  • El azúcar, debe consumirse de forma limitada y controlada.

 

5) ALCOHOL

  • Permitido en cantidades muy controladas y moderadas. Aconsejable que sea en pequeñas dosis y de graduación baja.
  • Puede producir un efecto dual:
    • Riesgo de hipoglucemia
    • Hipercetoacidosis, si baja el nivel de insulina de golpe.
Por último, os facilitamos una serie de pautas para casos especiales, aunque en todos ellos es importante tratarlos con un especialista en nutrición para evitar un posible descontrol en la glucemia:

 

En caso de enfermedad:

Como defensa del organismo, el cortisol aumenta lo que causará el aumento de la glucosa en sangre. Será importante adaptar la insulina para que no cause complicaciones como cetoacidosis.

Aconsejable la utilización de alimentos con ausencia total de grasa (que NO sean cetogénicos) y aumentar la ingesta de agua.

Aumentar el aporte de electrolitos o minerales con alimentos como: zumo natural, galletas maría, sémola y arroz. Sin olvidar las bebidas isotónicas (contienen 10% de carbohidratos).

 

Actividad Física:

Aconsejar aproximadamente 2 raciones de carbohidratos por cada hora de ejercicio.

Según el tipo de deporte, el aporte de carbohidratos será distinto, pudiendo ser antes o durante el mismo.

Siempre a la finalización intentar reponer rápidamente la glucemia, es estos casos bebidas isotónicas pueden ser muy beneficiosas por su aporte de carbohidratos.

 

Viajes:

Dependiendo del lugar del viaje, añadir o quitar comida en función de la hora del destino para poder compensar la distribución de carbohidratos a lo largo del día y el tratamiento con insulina.

 

Ya solo quedaría hablar, de una manera fácil, sencilla y rápida, de cómo controlar el aporte de hidratos de carbono para poder tener un mejor control en los niveles de glucemia gracias al uso de los EQUIVALENTES, los cuales trataremos en el próximo artículo.

Adrián López López

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Diabetes 2: Tipos de Diabetes

Diabetes 2: Tipos de Diabetes

15 octubre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Actualmente, la diabetes es una enfermedad que tiene una elevada incidencia entre la población, por lo que desde Nutrición y Cocina queremos proporcionaros unas pinceladas acerca de qué es la diabetes, qué tipos de diabetes existen y cómo poder controlarla de manera sencilla, salvo algunas excepciones que requerirán un seguimiento mas férreo.

 

Tipos de Diabetes Mellitus

 

Diabetes Mellitus Tipo I o Diabetes Insulinodependiente

Entre los tipos de diabetes, este es el que se da mayoritariamente a edades tempranas y, con menor frecuencia, en adultos. La diabetes tipo I se caracteriza por la ausencia de producción de insulina. Esto es debido a la destrucción autoinmune de las células β de los Islotes de Langerhans del páncreas, donde se sintetiza la insulina. Esta acción está regulada por las células T. Para regular la glucemia (nivel de glucosa en sangre) se utilizan, normalmente, cuatro dosis de insulina al día: éstas pueden ser de absorción rápida o lenta y deben distribuirse en función de las necesidades particulares de cada paciente.

Para conocer el nivel de glucemia que tenemos en todo momento, los diabéticos pueden hacerse pruebas de control de glucosa, que se realizan mediante un pinchazo en el dedo, sacando 1 gota de sangre y poniéndola en una tira indicadora que, utilizando un aparato específico, mide la cantidad de glucosa en sangre que tenemos.El perfil glucémico es utilizado por el médico como método diagnóstico, y es importante para determinar el tratamiento, es decir, el tipo de insulina a utilizar y sus dosis, la cual será recetada por el facultativo.

 

Diabetes Mellitus Tipo II o Diabetes No insulinodependiente

Dentro de los tipos de diabetes, en la diabetes tipo II el cuerpo sí es capaz de producir insulina, pero, o bien no produce la suficiente, o no puede aprovechar bien la que produce. Esto causa que la glucosa no esté bien distribuida en el organismo, causando la denominada resistencia a la insulina.

Los receptores de insulina de las células, que se encargan de facilitar la entrada de la glucosa a la propia célula, están dañados.Se observa principalmente en adultos, y se relaciona con la obesidad de “tipo central”. En adultos, se considera que una cintura superior a los 98cm de diámetro (en hombres) y a los 89 cm (en mujeres) puede aumentar el riesgo de diabetes. La diabetes tipo II es, entre los tipos de diabetes, la más evitable a través de unos hábitos alimentarios y de vida saludables.

 

Diabetes mellitus gestacional

Entre los tipos de diabetes, ésta es la que aparece en el periodo de gestación. Se presenta muy pocas veces después del parto y se relaciona a trastornos en la madre y/o fallecimiento del feto o macrosomía en el feto (tamaño anormal causado por un incremento de glucosa), pudiendo llegar a sufrir daños al momento del parto.El embarazo supone un cambio en el metabolismo del organismo, puesto que el feto utiliza la energía de la madre para alimentarse, lo que conlleva a una disminución de la insulina, provocando esta enfermedad.

 

CONSEJOS PRINCIPALES O PASOS EN DIABETES

  1. Conocer y saber qué te aporta tu alimentación habitual: Comenzaremos con la fabricación de un DIARIO DE ALIMENTACIÓN, donde escribiremos lo que sería una alimentación normal y habitual a lo largo de una semana.
  2. Estudio del perfil de glucemia en el paciente: este perfil será utilizado para analizar los niveles de glucosa en sangre a lo largo del día, y así comprobar lo efectiva que es nuestra insulina.
  3. Glucemia en condiciones normales (si supera estos valores al menos 3 de 5 días de la semana, habría que reajustar el tratamiento y la alimentación):
    1. Basal: 90-120 mg/dl
    2. 2 horas tras la comida: 136-160 mg/dl
    3. Antes de ir a la cama: 110-135 mg/dl
  4. Regular la ingesta mediante recomendaciones nutricionales: aquí debemos hacer saber al paciente qué alimentos aportan más glucosa y cuáles tienen mayor facilidad para absorberse de manera más rápida, pudiendo llegar a descompensar los niveles apropiados. Es decir, el paciente debe conocer o tener una idea sobre el índice glucémico de los alimentos.
  5. Tratamiento con insulina:
    1. En casos donde no podamos compensar la glucosa en sangre mediante ejercicio físico y una correcta alimentación.
    2. No necesario para todos los tipos de diabetes. En Diabetes Mellitus tipo I sí se necesitaría un aporte de insulina fijo.
Esperamos que os parezcan interesantes las primeras pinceladas sobre los distintos tipos de diabetes. Anteriormente, ya os hemos hablado de qué es el índice glucémico. En artículos posteriores, facilitaremos unas pequeñas y fáciles pautas para poder controlar mejor los niveles de glucemia y saber qué hacer en casos de “subida” o “bajada” de los niveles de glucemia, hiperglucemia e hipoglucemia respectivamente.
Adrián López López

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Gota: Consejos nutricionales

Gota: Consejos nutricionales

24 septiembre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

La gota es una de las enfermedades más antiguas de la historia médica registrada, y se define como un “trastorno del metabolismo de las purinas en el que se acumulan en la sangre niveles anormalmente altos de ácido úrico (hiperuricemia)”. Como consecuencia de estos niveles tan altos, se forman y acumulan uratos de sodio, los cuales se depositan en las articulaciones pequeñas y en los tejidos circundantes.

gota-aguda
Fuente: drosophila.es

Es muy común la afectación renal, y en los casos crónicos los lugares clásicos son el pulgar del pie, el codo, o en la oreja. Tiene una elevada prevalencia, apareciendo después de los 35 años y afectando fundamentalmente a los varones.

Esta enfermedad se caracteriza por el inicio súbito y agudo del dolor artrítico localizado, que suele empezar en el pulgar del pie y avanzar hacia la pierna. Los depósitos de urato que se forman pueden destruir los tejidos circundantes de las articulaciones, llevando a síntomas crónicos de artritis.

La obesidad (que por el aumento del tejido adiposo agrava la resistencia a la insulina), una dieta baja en hidratos de carbono y la realización de ejercicio de manera escasa (o en exceso) son factores que pueden precipitar la aparición de gota. Los estudios epidemiológicos sugieren una asociación entre gota y dislipemia, diabetes mellitus y síndrome de resistencia a la insulina. El ácido úrico, derivado del metabolismo de las purinas, constituye una parte de las nucleoproteínas.

 

Consejos nutricionales para la gota

Los productos lácteos bajos en grasa, el ácido ascórbico y el consumo de vino parecen tener efecto protector, posiblemente por el efecto de sedimento alcalino de estos alimentos. Por otro lado, es prudente aconsejar el consumo moderado de carne, marisco y bebidas alcohólicas, así como un mayor control del tamaño de las raciones alimenticias, y una reducción del consumo de hidratos de carbono sencillos (como los azúcares añadidos a los alimentos) para conseguir perder peso y mejorar la sensibilidad a la insulina.

Parece ser que el consumo elevado de marisco y carne está asociado con un aumento de los niveles de ácido úrico en la sangre; una ingesta moderada de verduras ricas en purinas no se asocia con un mayor riesgo de gota (NHANES Third National Health and Nutrition Examination Survey).

Las personas que padecen gota deben limitar el consumo elevado de alimentos ricos en purinas (ingesta inferior a los 100-150 mg/día), beber una cantidad elevada de líquidos (3 L/día), especialmente agua, y seguir una dieta equilibrada, limitada en energía. A continuación se expone una lista en la que aparecen los alimentos agrupados según su contenido de purinas:

 

Alto contenido en purinas (100-1000mg/100g)

Anchoas, cubos para caldo, sesos, consomé, ganso, vísceras, arenque, caballa, extractos de carne, conservas de picadillo, mejillones, perdiz, huevas, sardinas, vieiras y levadura (de pan o cerveza) tomada como suplemento. Estos alimentos deben ser suprimidos de la dieta habitual de aquellos que padecen gota.

 

Contenido en purinas moderado (9-100mg/100g)

Pescado, ave, carne, marisco, espárragos, alubias secas, lentejas, champiñón, guisantes secos y espinacas. Tan solo ha de consumirse una ración de carne, pescado o ave (unos 50-85g), y media taza de verduras de este grupo.

 

Contenido en purinas insignificante

Pan blanco y galletas saladas, mantequilla y margarina (con moderación), café y galletas, bebidas carbonatadas, queso, chocolate, café, condimentos, pan de maíz, nata (con moderación), natillas, huevos, aceites, verduras (excepto las citadas anteriormente), fruta, postres de gelatina, hierbas aromáticas, helado, leche, pasta, fideos, nueces, aceitunas, pepinillos, palomitas de maíz, arroz, sal, cuajada, azúcar y dulces, té, vinagre y salsas para condimentar. Estos alimentos pueden ser consumidos diariamente.

 

Para los que padecen gota, además de la correspondiente medicación, es necesario llevar un control estricto de la dieta, y consultar al nutricionista sobre los alimentos que puede consumir para mantener un correcto estatus nutricional y mejorar su calidad de vida.

 

Fernando Escribano Pro

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Diabetes 1: Índice Glucémico

Diabetes 1: Índice Glucémico

19 septiembre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Hoy toca hablar del índice glucémico. La diabetes es una enfermedad que en la actualidad tiene una elevada incidencia en nuestra sociedad. Por eso, desde Nutrición y Cocina, queremos  facilitaros una serie de consejos y recomendaciones sobre los distintos alimentos que conforman la dieta, cuándo deben consumirse, teniendo en cuenta los niveles de glucosa en sangre del paciente. Esto nos permitirá tener controlados los niveles de glucosa en sangre de manera rigurosa, evitando tanto hiperglucemias (subidas de azúcar) como hipoglucemias (bajadas de azúcar). Para ello, puede emplearse como herramienta de ayuda el Índice Glucémico de los alimentos.

 

Índice Glucémico

El Índice Glucémico como tal, se basa en un sistema para cuantificar la velocidad de absorción de los hidratos de carbono y el aumento de los niveles de glucosa en sangre después de la ingesta del alimento, tomando como referencia la velocidad de absorción de la Glucosa.

Los hidratos de carbono simples presentan la característica de que no requieren apenas digestión en el tracto digestivo, por lo que se absorben rápidamente y la glucosa aparece rápido en el torrente sanguíneo. Por otro lado, los hidratos de carbono complejos se absorben con mayor dificultad y nos producen una mayor sensación de saciedad. Los alimentos con hidratos de carbono e índice glucémico bajo permiten al absorción y disposición de la glucosa de forma lenta y paulatina.

El Índice Glucémico de los distintos alimentos puede ser calculado en el laboratorio con medidas estándar, o con la ayuda de voluntarios en ayunas a los que se les administra un alimento. Posteriormente, se realizan medidas de los niveles de glucosa cada cierto tiempo (también llamada “curva de glucosa”).

 

índice-glucémico-diabetes

Dicho índice glucémico se mide de forma numérica donde la referencia es la glucosa, a la cual se le ha otorgado un índice glucémico de 100. Esta tabla, va a permitir ordenar los alimentos y decidir en qué momento es mejor su consumo:

 

tabla-índice-glucémico-alimentos

Una vez observada la tabla, debemos aconsejar un consumo preferente de alimentos con índice glucémico bajo como cereales integrales, pastas integrales, legumbres, arroz integral, etc., y un consumo moderado y, sobre todo controlado, de los alimentos con un índice glucémico alto.

La ingesta diaria de hidratos de carbono debe adecuarse y acomodarse a las situaciones fisiológicas de cada persona, teniendo en cuenta los niveles de glucemia de cada persona y la actividad física que realice.

 

El 7 de abril de 2016, se celebra el Día Mundial de la Salud, y la OMS ha centrado el discurso de este año en la diabetes, ya que es una de las principales causas de muerte en el mundo, y se está observando un increible aumento, sobre todo en los países menos desarrollados.

Adrián López López

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Intolerancia a la lactosa

Intolerancia a la lactosa

5 septiembre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

La intolerancia a la lactosa se debe a la desaparición, por distintas causas, de la mayor parte o de toda la actividad lactasa de las células intestinales. La lactasa es una enzima que se encarga de metabolizar la lactosa en glucosa y galactosa, azúcares que se pueden absorber más fácilmente. Cuando no se metaboliza completamente, la lactosa fermenta en el colon (intestino grueso) y provoca flatulencia, espasmos abdominales, diarrea,…

 

¿En qué alimentos se encuentra?

La lactosa, también llamada azúcar de la leche, se encuentra en la leche materna, leche de vaca, cabra y productos lácteos, y se utiliza de forma habitual en alimentos preparados como edulcorante.

              Hay que tener en cuenta que, en la mayoría de los casos no es necesario eliminar estos alimentos totalmente de la dieta, porque los síntomas, cuando se presentan, dependen de la dosis. Además, es aconsejable leer las etiquetas de los alimentos preparados para comprobar si se ha empleado lactosa en su elaboración.

Entre los  alimentos preparados que contienen lactosa podemos encontrar, entre otros:

  • Batidos
  • Cremas y salsas bechamel
  • Helados
  • Hojaldres y rellenos detartas
  • Pastelería industrial
  • Pasteles y frituras de pescado y carne
  • Pan de molde
  • Platos gratinados
  • Salsas
  • Queso para untar

 

¡Recuerda!

La leche es un alimento importante que contiene muchos nutrientes, los cuales se pierden de la dieta cuando restringimos su consumo. Sin embargo, la mayoría  podemos aportarlos fácilmente por el resto de alimentos de una dieta equilibrada, excepto el calcio. Por eso citaremos algunos alimentos no lácteos ricos en calcio, para evitar su deficiencia en estos casos, como son, por ejemplo: el salmón, las sardinas, el brócoli, la coliflor, las acelgas, las almendras, las avellanas o el cardo. Otra alternativa sería consumir leche de soja, de avena…enriquecidas con calcio, o leche sin lactosa que hoy en día venden en supermercados.

 

 Bibliografía

– Alpers, Stenson & Bier. Nutrición, 4º de.Marbán, 2002
– Enríquez-Blanco, Shneider, Rodríguez. Síndrome deintestino irritable y otros trsastornos relacionados, Ed. Médica Panamericana,2010
– Nelson DL., Cox MM,. Lehninger, Principios deBioquímica, 5º de. Omega, 2009

 

Barbara Hernández Rodríguez 05/09/2012

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Enfermedades, Hidratos de carbono, Lácteos, Nutrición Clínica

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