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Nutricion y Cocina

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Hidratos de carbono

Consejos para reconocer los alimentos integrales de verdad

Consejos para reconocer los alimentos integrales de verdad

4 octubre, 2017 Por Nutricion y Cocina 2 comentarios

¿Qué son los alimentos integrales?

Los cereales son la base de una alimentación saludable, ya que aportan principalmente hidratos de carbono. Estos hidratos de carbono deben aportar alrededor del 50% de las kilocalorías diarias, y estar presentes en varias comidas a lo largo del día. Por eso, es importante reconocer los tipos de cereales que existen y sus características, para saber diferenciar entre ellos, y escoger los alimentos integrales.

Entre las especies de cereales se destacan el trigo, avena, arroz, centeno, cebada, sorgo, mijo y maíz. Dependiendo del tipo de tratamiento que se practique sobre ellos, se obtienen diferentes tipos de alimentos.

Los granos de cereales presentan características estructurales similares entre sí, a pesar de tener una composición diferente. Su estructura se diferencia principalmente en 3 partes:

  • Germen: la parte más interna. El germen es rico en nutrientes, contiene proteínas, hierro y un alto contenido en grasa. A partir del germen se puede generar una nueva planta.
  • Endospermo: es una estructura más bien harinosa que encierra al germen y le aporta la nutrición necesaria para desarrollarse. Está formado principalmente por almidón.
  • Salvado o cáscara: esta es la capa exterior y laminar que reviste al grano, capa bastante fibrosa, que contiene minerales y antioxidantes.

 

Cereales refinados y cereales integrales

alimentos integrales y refinados

Los cereales se pueden clasificar en refinados o integrales. Por un lado, los cereales refinados son modificados a través de diferentes procesos, en los cuales se elimina el salvado y el germen del cereal. Esto se realiza para mejorar el sabor, la textura y aumentar el tiempo de vida útil. Por el contrario, los cereales integrales, también llamados cereales de grano entero, conservan todas sus partes tras la molienda y el tratamiento.

En la actualidad, los cereales refinados son los más consumidos por los españoles, aunque los alimentos integrales están adquiriendo popularidad en estos últimos años.

Una de las características beneficiosas de los alimentos integrales es su alto contenido en fibra, la cual contribuye a regular los niveles de colesterol en sangre, es decir, ayuda a reducir el riesgo cardiovascular. Además, los alimentos integrales presentan un mayor contenido de minerales que los refinados. Por otro lado, recientes estudios demuestran algunos efectos adversos de los cereales refinados. Al procesar el cereal y separar los hidratos de carbono de la fibra, las enzimas digestivas acceden fácilmente a esos hidratos de carbono. De esta manera, su absorción es mucho más rápida, causando variaciones en los niveles de azúcar en sangre, tanto por su rápida elevación como por su rápido descenso. Este hecho se traduce en que la sensación de hambre vuelve mucho antes que al consumir alimentos integrales.

 

¿Cómo reconocer los alimentos integrales de verdad?

Nuestro primer consejo es: No te fíes de la industria alimentaria…

Descubrir si un producto es realmente integral o no tiene su complicación. Sobre todo, porque los fabricantes nos lo ponen difícil con productos «ricos en fibra» o con proporciones de cereal integral ínfimas, pero que permiten escribir «integral» bien grande en la caja.

El primer paso es diferenciar entre alimento rico en fibra, fuente de fibra y alimento integral. «Alimento rico en fibra» implica que el aporte de fibra es de, al menos, 6 gramos de fibra por cada 100 gramos de producto. Como “fuente de fibra” se entiende un alimento que contenga 3 gramos de fibra por cada 100 gramos de producto.

Y por último, un «alimento integral» en España es aquel cuyo primer ingrediente es “harina integral de … (trigo, centeno, espelta, …)”, o bien “harina de grano entero de …”, o también si lleva una mezcla de varias harinas o cereales, y que todas sean integrales, o al menos en un porcentaje superior al 75%.

La recomendación de ingesta diaria de fibra es de unos 30 gramos diarios. Para alcanzar esta cifra, se recomienda incluir alimentos con alto contenido en fibra en cada comida.

 

¿Cómo asegurar una ingesta adecuada de fibra?

  • En el desayuno consume cereales integrales (cuidado con el azúcar de estos productos), pan integral o biscotes. Incluye también una pieza de fruta entera y con piel (si es posible).
  • En cada comida y cena debe haber una ración de verduras, crudas o cocinadas. Puedes consumirla como un primer plato, en forma de guarnición, …
  • Consume pan integral a lo largo del día, en las comidas, cenas y, opcionalmente, en alguna media mañana o merienda.
  • Anímate y prueba la pasta integral y el arroz integral, y aumenta tu consumo de legumbres.
  • Consume 2 o 3 piezas de fruta diarias. Incluir, opcionalmente, un puñado de frutos secos en la media mañana o merienda.

 

Mitos sobre los alimentos integrales

Si bien es cierto que los cereales de grano entero ofrecen muchos beneficios para la salud, especialmente en comparación con los refinados, no son milagrosos ni pueden curar o hacer desaparecer las enfermedades. Por ejemplo, hay evidencias suficientes para afirmar que el consumo habitual de cereal integral disminuye el riesgo de aparición de cáncer de colon. Sin embargo, esta acción es profiláctica, preventiva, en ningún momento curativa. Si el cáncer ya se ha desarrollado, los cereales integrales no curan esta dolencia.

Por otro lado, los alimentos integrales no adelgazan. Los alimentos integrales aportan una energía similar a los cereales refinados: 339 kcal/100g de harina integral frente a 369 kcal/100g de harina de trigo refinado. Su empleo en las dietas para pérdida de peso se debe a su poder saciante. Una mayor saciedad permite disminuir el consumo en exceso en las comidas, y el picoteo entre horas.

Otra cuestión importante es que las galletas integrales no son saludables. Aunque se venden como integrales, y pueden tener un contenido en fibra alto, siguen siendo productos con un alto contenido en azucares y grasas, los cuales deben retirarse de nuestra dieta, y ser sustituidos por otros alimentos más saludables.

 

¿Qué mirar en las etiquetas de los cereales?

En primer lugar, tenemos que identificar qué estamos buscando en el producto para que cumpla nuestras necesidades. Una vez eso claro, existen unos puntos clave para analizar en qué medida es saludable:

  • Observa la lista de ingredientes. Éstos están ordenados de mayor a menor, es decir, el primer ingrediente es el principal, el segundo es el siguiente con mayor presencia, etc. Simplemente analizando el listado de ingredientes se puede analizar la importancia y presencia del azúcar en el producto.
  • Cantidad de grasa y grasa saturada. El objetivo es escoger aquellos alimentos con bajo contenido en grasas saturadas.
  • Cantidad de proteínas.
  • Cantidad de azúcares simples. Cuanto menor sea su presencia mejor. Es importante saber diferenciar entre azúcares propios de la fruta o los lácteos, y el azúcar añadido, el cual debemos moderar en todo lo posible.
  • Cantidad de fibra.
  • La calidad de la grasa. A menudo, la industria alimentaria emplea aceites y grasas de baja calidad nutricional. Observa el listado de ingredientes, e intenta escoger alimentos elaborados con aceite de oliva. ¿Qué aceites debes evitar? Principalmente el aceite de palma, palmiste, etc.

 

Comparación de productos integrales y comercializados como integrales

Las galletas tipo digestive se venden como saludables, pero en su etiquetado se puede observar que la cantidad de fibra por 100 gramos es de apenas 3,4 gramos, una cantidad poco más alta que unas galletas tipo maría normales. La cantidad de azúcares es prácticamente igual en ambos casos (contenido muy alto), y la grasa es mucho más elevada en el caso del tipo digestive que en las normales.

Por lo tanto, es muy importante analizar los ingredientes y nutrientes de las galletas, para no caer en el engaño de la publicidad y de las marcas “saludables”.

 

alimentos integrales, etiquetado galleta tipo maria
Etiqueta de galletas tipo maría / Fuente: soysuper.com

 

alimentos integrales, etiquetado de galletas digestive
Etiqueta de galletas Digestive / Fuente: soysuper.com

 

 

 

 

 

 

 

Una galleta integral debe tener como ingrediente principal un cereal integral. En el caso de la etiqueta azul vemos que el principal ingrediente es harina de trigo. Por tanto, este producto no se debe considerar como integral, aunque tenga harinas integrales. En el caso de la etiqueta de la derecha, se observa cómo deberían ser unas galletas realmente integrales. A pesar de ser una galleta integral, si se observa el etiquetado se apreciaDe todas formas, vemos que el segundo ingrediente es azúcar y grasa. Con esto vemos que siguen sin ser un alimento saludable que deba estar en la dieta diariamente.

 

alimentos integrales, etiquetado galleta
Etiqueta de galletas «integrales»/ Fuente: soysuper.com
alimentos integrales, etiquetado galleta integral
Etiqueta de galletas integrales / Fuente: soysuper.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los panes de molde son habitualmente otro ejemplo de publicidad engañosa. En este ejemplo, se anuncia el pan de molde como integral. Sin embargo, en el etiquetado podemos ver cómo el principal ingrediente es la harina de trigo. Posteriormente, se ha añadido salvado de trigo. El hecho de contener más fibra que un pan de molde, no lo convierte en integral.

 

alimentos integrales, etiquetado pan de molde no integral
Etiqueta de pan de molde «integral» / Fuente: soysuper.com
alimentos integrales, etiquetado pan de molde integral
Etiqueta de pan de molde integral / Fuente: soysuper.com

 

 

 

 

 

 

 

Los panes de molde de mezcla de cereales, a menudo con semillas, no son necesariamente integrales. En este caso, el ingrediente principal es la harina de trigo.

alimentos integrales, etiquetado pan de molde con semillas
Etiqueta de pan de molde con semillas / Fuente: soysuper.com

 

Lo mismo ocurre con los cereales de desayuno. Varias marcas se venden como saludables, y recomiendan sus productos para «estar más sano», lograr un «vientre plano» y demás eslogans. En la mayoría de los casos, si bien pueden emplear cereales integrales, estos productos están cargados de una cantidad ingente de azúcares añadidos. Por tanto, es muy recomendable no dejarse convencer únicamente por un anuncio o imagen, sino analizar el etiquetado y tomar una decisión a posteriori.

 

Beatriz Ganuza

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Consejos, Diabetes, Hidratos de carbono

Pan de leche casero

Pan de leche casero

19 marzo, 2015 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

El pan de leche, es una receta original para elaborar en casa en lugar de realizar el típico pan casero. El pan es un alimento fundamental en multitud de culturas y gastronomías a lo largo del mundo, y debe ser parte de nuestra dieta. En una dieta variada y equilibrada, los hidratos de carbono deben aportarnos más del 50% de la energía diaria, y los obtenemos a partir de alimentos como las pastas, el arroz o el pan. Por eso, es una buena costumbre incluir en  las comidas una  pieza de pan de unos 30 gramos.

Hoy en día, la oferta en panadería es bastante amplia, pudiéndose encontrar además del pan de trigo tradicional, pan integral, pan de centeno, cebada o maíz, pan de aceite o con semillas de amapola, e incluso panes de cebolla o ajo, de espinacas o con frutos secos. ¡Imaginaros la cantidad de opciones que hay para hacer pan casero! Desde Nutrición y Cocina queremos animaros a incluir el pan en vuestra dieta habitual y a elaborarlo en vuestras casas, ya que es facilísimo y hay multitud de variedades que podemos intentar en la cocina y disfrutar en familia.

Anteriormente, ya os enseñamos a elaborar un pan casero integral de una manera sencilla y que nos aporta más cantidad de fibra y minerales que un pan con harina refinada. En esta ocasión, os animamos a elaborar pan de leche. Esta variedad de pan tiene un punto más dulce y sabroso que el pan normal ya que está enriquecido con leche, un poco de azúcar y mantequilla. El pan de leche se suele utilizar en preparaciones de repostería como torrijas, pudin, gazpachos dulces,…, pero también se puede utilizar para hacer bocadillos de jamón york con queso, de pavo, o bien para mojar en la leche del desayuno.

 

Ingredientes

  • 250ml de leche
  • 500gr de harina de fuerza
  • 50gr de mantequilla, 50gr de azúcar
  • 30gr de levadura prensada
  • 3gr de sal

 

Elaboración pan de leche

  • Poner la mantequilla en pomada, la leche, el azúcar, la sal y la levadura a temperatura ambiente durante 10min. Después de este tiempo añadir la miel, el aceite de oliva y mezclar bien.
  • Agregar la primera mezcla (mantequilla, leche, azúcar, sal, levadura) poco a poco al bol que tenemos con las harinas mezcladas. “Esta fase es más fácil si tenéis un robot de cocina, simplemente añadiendo la mezcla uno y dos”.
  • La masa del pan de leche estará lista cuando se separe del bol y se despegue de los dedos con facilidad.“Si no es así y está muy pringosa añadimos un poco más de harina.”
  • Se pueden elaborar panes pequeños (de unos 60g) o bien un pan grande. Heñir la masa para que se quede lo más lisa posible. Dejar reposar en un sitio cálido. Tiene que doblar casi su volumen inicial.
  • Precalentar el horno a 180º C. Antes de introducir el pan en el horno, pintar la superficie del pan con leche para dar un color dorado a la parte superior.
  • Cocer el pan a 170º – 180ª dependiendo del tamaño para tener preparado nuestro pan de leche.

Esta elaboración no están aconsejadas a personas que padezcan: alergia a la proteína de la leche de vaca, intolerancia a la lactosa, celiacos y personas que sigan dietas hipocalóricas o bajas en grasa.

recetas para vegetarianos y veganos

 

Publicado en: Recetas Etiquetado como: Hidratos de carbono, Panadería y Repostería, Vegetarianos y Veganos

Fusilli alla puttanesca

Fusilli alla puttanesca

27 agosto, 2013 Por Nutricion y Cocina 3 comentarios

La salsa Puttanesca, que utilizamos en este plato de fusilli alla puttanesca, se elabora a base de ingredientes como son la anchoa, tomate y otras verduras, aceitunas negras y especias. El origen del nombre de esta salsa italiana procedente de la zona de Nápoles es, actualmente,  incierto. Una teoría dice que era un plato típico de un burdel napolitano, mientras que otros dicen que fueron los marineros los que le pusieron este nombre en la segunda Guerra Mundial. Dejamos otra receta de esta famosa salsa Puttanesca. En cualquier caso, esta receta de fusilli alla puttanesca es un primer plato muy sencillo, el cual podemos acompañar con un segundo plato de carne o pescado, como un pollo asado o un pescado a la plancha,…

La pasta utilizada en la receta de fusilli alla puttanesca se trata de una pasta con forma de espiral también conocida como tornillos o espirales.

  • Espaguetis de calabacín y calabaza al pesto
  • Espaguetis a las finas hierbas

 

Ingredientes (4-5 raciones)

  • 500gr de pasta fusilli tricolor
  • 1 cebolla, 1 pimiento verde, 500gr de tomate triturado
  • 8-10 anchoas
  • 12-15 aceitunas negras
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cayena, albahaca fresca, orégano, sal y pimienta negra

Elaboración Fusilli alla Puttanesca

  • Limpiar las verduras y cortar en cuadrados más o menos del mismo tamaño.
  • Saltear la cebolla y el pimiento con el aceite y la guindilla unos 5-6 minutos hasta que la cebolla se ponga casi trasparente. Añadir el tomate triturado y dejar cocer a fuego lento.
  • Cuando esté cocinado el tomate, probar el punto de sal y corregir la acidez con azúcar si es necesario. Por último añadimos las anchoas picadas, la albahaca y el orégano. Remover bien la salsa y dejar tapado.
  • Cocer la pasta como indica el fabricante dejándola al dente. Escurrir con agua fría para evitar que la pasta se pegue.
  • Añadir la pasta con la salsa al fuego para que se mezcle bien 2 o 3 minutos.  Una vez terminado añadir las aceitunas negras picadas.

Enfriando la pasta una vez cocida y añadiendo rápido a la salsa evitarás utilizar aceite extra, reduciendo calorías al plato.

Publicado en: Recetas Etiquetado como: Entrantes, Hidratos de carbono

Espaguetis a las finas hierbas

Espaguetis a las finas hierbas

4 diciembre, 2012 Por José Ignacio Gil de Sola Díaz Deja un comentario

¿Cansad@ de la típica y omnipresente pasta con tomate frito? ¿Eres tan vago que «pasas» de preparar nada que te lleve más de un cuarto de hora? Desde Nutrición y Cocina os encomendamos a cocinar y disfrutar de la cocina pero, para esos casos irremediables, hoy os queremos ofrecer otra forma de comer pasta de manera rápida y muy sencilla, con esta receta de espaguetis a las finas hierbas, preparada en menos de 15 minutos.

Esta receta es ideal para tomarla como primer plato al mediodía, o incluso como parte de una cena tras realizar ejercicio físico por la tarde. Estos espaguetis a las finas hierbas pueden ser acompañados de un segundo plato elaborado a partir de carnes magras, pescados o huevos, que nos aporten las proteínas de alto valor biológico necesarias, y una pieza de fruta de postre que nos aporte una cantidad extra de fibra, además de vitaminas y minerales.

Las finas hierbas son una mezcla de distintas hierbas aromáticas que, habitualmente, están compuestas por perejil, cebollino, perifollo y estragón. En función de los platos o recetas en los que vayan a usarse las finas hierbas, la mezcla de hierbas puede variar. La combinación de finas hierbas puede incluir otras como la albahaca, tomillo, eneldo, mejorana o apio. Las finas hierbas pueden adicionarse frescas, o bien secas, lo cual las hace ideales para cultivar en casa en pequeñas macetas. De esta manera podemos elaborar nuestra mezcla preferida de finas hierbas. Es muy importante incorporar las finas hierbas en la elaboración justo al final para que no pierdan sabor.

 

También podéis probar la receta de espaguetis integrales con verduras, otra forma de comer pasta de forma saludable. Esta receta es totalmente apta para el consumo por personas vegetarianas, y fácilmente adaptable a una dieta vegana, simplemente retirando la mozzarella de la receta. ¿Has probado ya los espaguetis de calabacín y calabaza? Puedes prepararlos en casa muy rápidamente y el resultado es espectacular.

Espaguetis de calabacín y calabaza al pesto

 

Ingredientes (4 personas)

  • 400gr de espaguetis
  • 4 dientes de ajo
  • 100gr de queso mozzarella
  • 2 cdas de aceite de oliva
  • Sal, orégano y albahaca

 

Elaboración

  • Cocer la pasta siguiendo siempre las recomendaciones del fabricante. Cuando la pasta ya esté bien cocida, escurrir y refrigerar la pasta con agua fría, para que no sufra una sobrecocción y se mantenga suelta.
  • Picar el ajo y dorar en el mismo recipiente de cocción de los espaguetis con el aceite de oliva. Cuando ya estén ligeramente dorados, añadir las especias, incorporar al momento los espaguetis y calentarlos en el recipiente.
  • Por último, añadir la mozzarella y remover para que funda el queso. Ya tenemos listos nuestros espaguetis a las finas hierbas.

recetas para vegetarianos y veganos

Publicado en: Recetas Etiquetado como: Entrantes, Hidratos de carbono, Vegetarianos y Veganos

Diabetes 4: Intercambio de equivalentes

Diabetes 4: Intercambio de equivalentes

22 noviembre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

El control de la ingesta de hidratos de carbono en los pacientes con diabetes es muy importante ya que permitirá a los diabéticos lograr una regulación más sencilla de los niveles de glucemia o glucosa en sangre. Una herramienta muy sencilla y útil en la diabetes para lograr este objetivo son los INTERCAMBIOS DE EQUIVALENTES, que simplemente consisten en obtener siempre 10 gramos de hidratos de carbono a partir de X gramos de alimento. Con este método puede conseguirse una mejor distribución de los hidratos durante todo el día, facilitar el control con la insulina y mantener estables los niveles de glucosa en sangre.

 

Cálculo de intercambios en diabetes

Hacer el cálculo y saber cuántos intercambios necesita cada persona (de manera orientativa) es muy sencillo, siempre y cuando se conozcan las necesidades energéticas del paciente con diabetes, por ejemplo:

  1. Se calculan las necesidades energéticas del paciente, unas 2000 Kcal/día en este caso ejemplo.
  2. El aporte de hidratos de carbono debe ser en torno al 50%, por lo que será necesario obtener 1000Kcal a partir de este nutriente.
  3. Si cada gramo de hidratos de carbono contiene unas 4Kcal, deberán consumirse 250 gramos de carbohidratos.
  4. Por lo tanto, si un equivalente son 10 gramos de carbohidratos, tendremos que aportar a nuestra dieta 25 equivalentes para conseguir un adecuado control de la glucemia del paciente.

 

Las medidas de los intercambios se pueden realizar de manera sencilla y de andar por casa, es decir, con medidas caseras que utilizamos diariamente para preparar nuestros platos:

  • Un cazo de servir con legumbres o arroz = 2 intercambios (ración: 6 intercambios)
  • Una barra de pan = 8 intercambios (unos dos dedos de grosor de rebanada: 1 intercambio, ración: 2 intercambios)
  • Una rebanada de “pan de molde” = 1 intercambio, pero si es de tamaño familiar contendrá 2 intercambios
  • Dos biscotes (rebanadas de pan tostado) = 1 intercambio
  • 2-3 galletas tipo “María” = 1 intercambio
  • La fruta, si tiene el tamaño aproximado al de un puño, equivaldrá a 2 intercambios. Por ejemplo un plátano pequeño, un kiwi grande, doce uvas o cinco fresones también serían dos intercambios.
  • Una mandarina o un kiwi pequeño = 1 intercambio
  • Un vaso de leche = 2 yogures sin azúcar = 1 intercambio
  • Una patata del tamaño de un huevo = 2 intercambios
  • Un plato de lombarda o remolacha = 1 intercambio
  • Las verduras se pueden considerar sin intercambios, debido a que aportan pocos carbohidratos (aproximadamente 0,5 intercambios, por lo que se desprecia su contabilización ya que más que energía se aportará saciedad en la dieta).
  • Un sobre de azúcar de 10g = 1 intercambio
  • Un chato de vino o una caña de cerveza = 2 intercambios

 

A continuación, os facilitamos un listado de intercambios (cada uno de 10g de H.C.) aportado por la Fundación para la Diabetes.

Una vez que ya se controlan los gramos de alimentos y su equivalencia en intercambios, se podrá variar la dieta sustituyendo unos alimentos por otros, siempre que se controlen la cantidad de equivalentes ingeridos de manera diaria.

Por último, no hay que olvidar que con estos intercambios también se podría controlar el aporte de proteínas y grasas, pero en diabetes, lo más importante es el control de los hidratos de carbono e intentar reducir un poco el consumo de grasas, sobre todo saturadas y trans.

Adrián López López

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Diabetes 3: Consejos Nutricionales

Diabetes 3: Consejos Nutricionales

30 octubre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Tras explicaros las diferencias entre los diferentes tipos de diabetes, y qué es el índice glucémico de los alimentos, ahora toca hablar sobre el tratamiento nutricional que deben seguir los diabéticos. Este es un punto muy importante en las personas que padecen diabetes, ya que un buen aporte calórico y nutricional puede favorecer el pronóstico de la enfermedad y un mejor control de sus niveles de glucemia.

 

Objetivos principales en diabetes

  • Alcanzar y mantener el peso ideal o razonable en adultos y un crecimiento y desarrollo normal en niños.
  • En caso de obesidad y diabetes, es importante reducir el aporte calórico (principalmente se disminuirá el aporte de grasa, pero nunca llegando a eliminarlas completamente de la dieta) para conseguir el peso correcto y mejorar la situación metabólica.
  • Conseguir y mantener en lo posible concentraciones de glucemia lo más estable posible.
  • Mantener concentraciones óptimas de lípidos, reduciendo el aporte de grasa saturada (AGS) y colesterol con el fin de reducir también el colesterol LDL.
  • Aquellos que tomen hipoglucemiantes orales en su control de la diabetes, deben intentar mantener constante día a día la cantidad y distribución de los hidratos de carbono.
  • En cuanto a la sal, intentar reducirla para evitar posibles complicaciones cardiovasculares. Es más apropiado el uso de especias para condimentar los alimentos y así disminuir el consumo de sodio.

Una vez que ya conocemos los objetivos, pasamos al estudio de los alimentos como tal, de modo que quede de forma clara cuáles pueden consumirse libremente y cuáles no:

 

1) ALIMENTOS LIBRES (no modifican los niveles de glucosa)

  • Alimentos ricos en proteínas: carnes, pescados y huevos principalmente.
  • Alimentos ricos en grasa (intentar que no aporte un nivel elevado de grasa saturada).
  • Alimentos que tienen menos del 5% de carbohidratos.
  • Se pueden consumir en cantidad y horarios libres.

 

2) ALIMENTOS NO RECOMENDADOS (hidratos de carbono de absorción rápida)

  • Azúcares simples.
  • Alimentos de índice glucémico elevado (pueden producir picos glucémicos, es decir, subidas repentinas en los niveles de glucemia).
  • Son los alimentos aconsejados en caso de hipoglucemia.

 

3) ALIMENTOS CONTROLADOS O RESTRINGIDOS:

  • Alimentos ricos en carbohidratos (>5%).
  • Son los platos ricos en legumbres, cereales, verduras, féculas, hortalizas y frutas.
  • Pan y leche.
  • En ningún caso deben suprimirse de la dieta, sino que su consumo debe realizarse de forma regular y en función de otros factores como la actividad física.

 

4) EDULCORANTES

  • Los edulcorantes acalóricos (aspartamo, sacarina, etc…), pueden ser utilizados sin límite.
  • Los edulcorantes como el sorbitol, pueden causar diarreas tomados en exceso, por lo que hay que moderar su ingesta.
  • El azúcar, debe consumirse de forma limitada y controlada.

 

5) ALCOHOL

  • Permitido en cantidades muy controladas y moderadas. Aconsejable que sea en pequeñas dosis y de graduación baja.
  • Puede producir un efecto dual:
    • Riesgo de hipoglucemia
    • Hipercetoacidosis, si baja el nivel de insulina de golpe.
Por último, os facilitamos una serie de pautas para casos especiales, aunque en todos ellos es importante tratarlos con un especialista en nutrición para evitar un posible descontrol en la glucemia:

 

En caso de enfermedad:

Como defensa del organismo, el cortisol aumenta lo que causará el aumento de la glucosa en sangre. Será importante adaptar la insulina para que no cause complicaciones como cetoacidosis.

Aconsejable la utilización de alimentos con ausencia total de grasa (que NO sean cetogénicos) y aumentar la ingesta de agua.

Aumentar el aporte de electrolitos o minerales con alimentos como: zumo natural, galletas maría, sémola y arroz. Sin olvidar las bebidas isotónicas (contienen 10% de carbohidratos).

 

Actividad Física:

Aconsejar aproximadamente 2 raciones de carbohidratos por cada hora de ejercicio.

Según el tipo de deporte, el aporte de carbohidratos será distinto, pudiendo ser antes o durante el mismo.

Siempre a la finalización intentar reponer rápidamente la glucemia, es estos casos bebidas isotónicas pueden ser muy beneficiosas por su aporte de carbohidratos.

 

Viajes:

Dependiendo del lugar del viaje, añadir o quitar comida en función de la hora del destino para poder compensar la distribución de carbohidratos a lo largo del día y el tratamiento con insulina.

 

Ya solo quedaría hablar, de una manera fácil, sencilla y rápida, de cómo controlar el aporte de hidratos de carbono para poder tener un mejor control en los niveles de glucemia gracias al uso de los EQUIVALENTES, los cuales trataremos en el próximo artículo.

Adrián López López

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Diabetes 2: Tipos de Diabetes

Diabetes 2: Tipos de Diabetes

15 octubre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Actualmente, la diabetes es una enfermedad que tiene una elevada incidencia entre la población, por lo que desde Nutrición y Cocina queremos proporcionaros unas pinceladas acerca de qué es la diabetes, qué tipos de diabetes existen y cómo poder controlarla de manera sencilla, salvo algunas excepciones que requerirán un seguimiento mas férreo.

 

Tipos de Diabetes Mellitus

 

Diabetes Mellitus Tipo I o Diabetes Insulinodependiente

Entre los tipos de diabetes, este es el que se da mayoritariamente a edades tempranas y, con menor frecuencia, en adultos. La diabetes tipo I se caracteriza por la ausencia de producción de insulina. Esto es debido a la destrucción autoinmune de las células β de los Islotes de Langerhans del páncreas, donde se sintetiza la insulina. Esta acción está regulada por las células T. Para regular la glucemia (nivel de glucosa en sangre) se utilizan, normalmente, cuatro dosis de insulina al día: éstas pueden ser de absorción rápida o lenta y deben distribuirse en función de las necesidades particulares de cada paciente.

Para conocer el nivel de glucemia que tenemos en todo momento, los diabéticos pueden hacerse pruebas de control de glucosa, que se realizan mediante un pinchazo en el dedo, sacando 1 gota de sangre y poniéndola en una tira indicadora que, utilizando un aparato específico, mide la cantidad de glucosa en sangre que tenemos.El perfil glucémico es utilizado por el médico como método diagnóstico, y es importante para determinar el tratamiento, es decir, el tipo de insulina a utilizar y sus dosis, la cual será recetada por el facultativo.

 

Diabetes Mellitus Tipo II o Diabetes No insulinodependiente

Dentro de los tipos de diabetes, en la diabetes tipo II el cuerpo sí es capaz de producir insulina, pero, o bien no produce la suficiente, o no puede aprovechar bien la que produce. Esto causa que la glucosa no esté bien distribuida en el organismo, causando la denominada resistencia a la insulina.

Los receptores de insulina de las células, que se encargan de facilitar la entrada de la glucosa a la propia célula, están dañados.Se observa principalmente en adultos, y se relaciona con la obesidad de “tipo central”. En adultos, se considera que una cintura superior a los 98cm de diámetro (en hombres) y a los 89 cm (en mujeres) puede aumentar el riesgo de diabetes. La diabetes tipo II es, entre los tipos de diabetes, la más evitable a través de unos hábitos alimentarios y de vida saludables.

 

Diabetes mellitus gestacional

Entre los tipos de diabetes, ésta es la que aparece en el periodo de gestación. Se presenta muy pocas veces después del parto y se relaciona a trastornos en la madre y/o fallecimiento del feto o macrosomía en el feto (tamaño anormal causado por un incremento de glucosa), pudiendo llegar a sufrir daños al momento del parto.El embarazo supone un cambio en el metabolismo del organismo, puesto que el feto utiliza la energía de la madre para alimentarse, lo que conlleva a una disminución de la insulina, provocando esta enfermedad.

 

CONSEJOS PRINCIPALES O PASOS EN DIABETES

  1. Conocer y saber qué te aporta tu alimentación habitual: Comenzaremos con la fabricación de un DIARIO DE ALIMENTACIÓN, donde escribiremos lo que sería una alimentación normal y habitual a lo largo de una semana.
  2. Estudio del perfil de glucemia en el paciente: este perfil será utilizado para analizar los niveles de glucosa en sangre a lo largo del día, y así comprobar lo efectiva que es nuestra insulina.
  3. Glucemia en condiciones normales (si supera estos valores al menos 3 de 5 días de la semana, habría que reajustar el tratamiento y la alimentación):
    1. Basal: 90-120 mg/dl
    2. 2 horas tras la comida: 136-160 mg/dl
    3. Antes de ir a la cama: 110-135 mg/dl
  4. Regular la ingesta mediante recomendaciones nutricionales: aquí debemos hacer saber al paciente qué alimentos aportan más glucosa y cuáles tienen mayor facilidad para absorberse de manera más rápida, pudiendo llegar a descompensar los niveles apropiados. Es decir, el paciente debe conocer o tener una idea sobre el índice glucémico de los alimentos.
  5. Tratamiento con insulina:
    1. En casos donde no podamos compensar la glucosa en sangre mediante ejercicio físico y una correcta alimentación.
    2. No necesario para todos los tipos de diabetes. En Diabetes Mellitus tipo I sí se necesitaría un aporte de insulina fijo.
Esperamos que os parezcan interesantes las primeras pinceladas sobre los distintos tipos de diabetes. Anteriormente, ya os hemos hablado de qué es el índice glucémico. En artículos posteriores, facilitaremos unas pequeñas y fáciles pautas para poder controlar mejor los niveles de glucemia y saber qué hacer en casos de “subida” o “bajada” de los niveles de glucemia, hiperglucemia e hipoglucemia respectivamente.
Adrián López López

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Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Diabetes, Enfermedades, Hidratos de carbono, Nutrición Clínica

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