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Nutricion y Cocina

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Nutrición básica

¿Por qué es malo el aceite de palma?

¿Por qué es malo el aceite de palma?

9 mayo, 2018 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

El aceite de palma es sin duda uno de los aceites y grasas más empleados por la industria alimentaria. Por eso, es fácilmente encontrado en una gran diversidad de productos procesados que comemos. Últimamente, ha sido protagonista de muchas noticias sobre los riesgos que conlleva su consumo. Estos riesgos hacen referencia a la salud de la población, pero también al impacto medioambiental. Si te interesa, sigue leyendo: ¿es tan malo como se cree?, ¿por qué es tan usado?

 

¿Qué es el aceite de palma? Origen y composición nutricional

El aceite de palma es un aceite de origen vegetal obtenido a partir de los frutos de la semilla de la palma africana (Elaeis Guineensis). Además de la extracción del aceite, se somete a procedimientos mecánicos de refinado.

El aceite de palma está constituido principalmente por triglicéridos, ácidos grasos y vitaminas. Entre los ácidos grasos, un 40-45% son ácidos grasos saturados (principalmente ácido palmítico C:16). Por otro lado, alrededor de 37-46% son ácidos grasos monoinsaturados (principalmente oleico C: 18:1). Por último, alrededor de un 10% de ácidos grasos poliinsaturados (ácido linoleico 18:2). Como fuente de vitaminas, destacan la Vitamina E (9,50mg/100g) y los carotenos (α-caroteno 9,40 ug y β-caroteno 25,70 ug/100g), precursores de la vitamina A. Estas vitaminas se caracterizan por ser vitaminas antioxidantes. A pesar de ser buena fuente de vitaminas antioxidantes, estas se pierden durante su proceso de refinado . Por eso, el aceite de palma presente en los productos ultraprocesados carece de estas vitaminas.

 

Utilización por parte de la industria

Dado el aumento significativo de su producción, su uso se ha diversificado en otros campos. Industrias como la de combustibles, cosméticos, plásticos y productos farmacéuticos la han incorporado en sus procesos.

En cuanto a su uso por parte de la industria alimentaria, destaca por ser uno de los aceites más económicos. El aceite de palma ofrece un rendimiento superior comparado con otros aceites vegetales.

Por otro lado, la industria lo emplea principalmente porque no aporta sabor, es muy estable (alimentos sometidos a frituras), no se enrancia ni se oxida fácilmente. Una de las características más apreciadas por la industria es su punto de fusión. El aceite de palma permanece sólido a temperatura ambiente, aportando una textura suave y untuosa. Además, no se hidrogena, por lo que ha sustituido en muchos alimentos a las grasas trans.

por que es malo el aceite de palma

 

¿Es peligroso para la salud?

Para empezar, el perfil lipídico del aceite de palma no es nada saludable. Este aceite es rico en grasa saturada y bajo en grasa poliinsaturada. El ácido palmítico (principal en este aceite) tiene un efecto hipercolesterolemiante y es aterogénico. Es decir, facilita la acumulación de LDL colesterol (o colesterol “malo”) en las paredes arteriales y la formación de placas de ateroma, aumentando el riesgo cardiovascular. Además, se relaciona con varias enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 o el cáncer. De hecho, se ha propuesto que el aceite de palma podría ser la fuente de energía que utilizan los tumores para iniciar la metástasis (propagación de un tumor), aunque existen resultados contradictorios.

¿Quieres tener acceso a estos estudios científicos? En el blog de «Lo que dice la ciencia para adelgazar» nos recogen un montón de información de utilidad.

¿El problema es el aceite de palma en sí mismo, o su proceso de refinado? De su composición y del ácido palmítico ya hemos hablado un poco pero, ¿qué pasa con el refinado de los aceites?.

La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) ha mostrado que los ésteres glicidílicos de ácidos grasos, contaminantes que se forman durante el proceso de producción de los aceites vegetales refinados, son genotóxicos (originan daños en el material genético) y cancerígenos. A nivel europeo, se está trabajando en la revisión de los límites máximos de contaminantes generados en el proceso de refinado de estos aceites. Así, se pretende reducir su exposición a través del consumo de productos procesados.

 

Productos ultraprocesados donde encontrar aceite de palma

El aceite de palma se consume de manera «oculta». Noo percibimos su consumo ya que se encuentra principalmente en los productos ultraprocesados. Estos productos procesados contienen una gran cantidad de ingredientes, con nutrientes que son de baja calidad nutricional y nada saludables. Entre los productos que contienen aceite de palma se encuentran: helados, salsas, margarinas, galletas, bollería, pizza, chocolates, repostería, confitería en general, aperitivos dulces y salados, palitos de pan, etc.

  • Cremas y coberturas de chocolate
  • Productos para untar
  • Bollería y pastelería: como sustituto de las grasas hidrogenadas
  • Aperitivos y chips salados: especialmente porque este aceite tiende a aguantar más frituras que otros aceites

 

¿Cómo identificar el aceite de palma en el etiquetado?

Hasta hace poco en las listas de ingredientes de los productos no era necesario especificar el tipo grasa o aceite vegetal. Debido a que estos aceites y grasas vegetales presentan diferentes efectos sobre la salud de los consumidores, la reglamentación europea (RE 1169/2011) sobre el etiquetado obliga a concretar el tipo y origen de estas grasas o aceites.

El aceite de palma puede aparecer como tal en la lista de ingredientes o bajo diferentes denominaciones entre las que se encuentran “aceite de palmiste”, “sodium Palmitate”, “estearina de palma” “palmoleína”, o usando el nombre científico de la especie (Elaeis guineensis).

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El aceite de palma en la etiqueta / Fuente: La Sexta, Equipo de Investigación

 

Consecuencias medioambientales

No se puede decir que el aceite de palma sea ecológico ni sostenible, pues la expansión de los cultivos del aceite de palma (alrededor de 13 millones de hectáreas en Indonesia y Malasia principalmente) se ha asociado con la deforestación de los bosques tropicales, además de la desaparición de especies en peligro de extinción y emisión de gases responsables del calentamiento global.

 

Reflexión

Algunas de las cadenas de distribución de alimentos han reclamado una reducción del aceite de palma en los productos ultraprocesados. Sin embargo, la industria alimentaria se justifica afirmando que, en muchos casos, no se puede sustituir e incluso que es imprescindible.

El problema del aceite de palma es el procedimiento industrial de refinado al que se somete previo a su uso. De esta manera, se desprenden sus vitaminas antioxidantes. Además, este aceite suele encontrarse en los productos ultraprocesados juntos con otros ingredientes como azúcares, harinas refinadas, sal y aditivos. En definitiva, junto con ingredientes muy rentables para la industria alimentaria y perjudiciales para la salud de los consumidores.

En general, hay que procurar evitar el consumo de estos productos procesados, no sólo por el aceite de palma, sino por el producto en su conjunto. Compra más alimentos frescos en el mercado y acude menos al supermercado.

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Consejos, Enfermedades, Nutrición básica

Importancia de cocinar VS alimentos precocinados

Importancia de cocinar VS alimentos precocinados

4 diciembre, 2017 Por Nutricion y Cocina 1 comentario

El mercado de los alimentos listos para consumir, ready to eat o alimentos de V gama ha crecido de forma desorbitada en los últimos años. La industria alimentaria ha encontrado en la “prisa crónica” de la sociedad actual un filón del que sacar partido. ¿Nos rendimos ante estos productos ultraprocesados y platos precocinados?, ¿deberíamos rendirnos ante la importancia de cocinar para tener una buena salud?.

Entendemos por alimentos de V gama a aquellos productos que han sido elaborados, cocinados y envasados [1]. Para su consumo, simplemente deben calentarse. La falta de tiempo, junto con el desconocimiento gastronómico y quizás, la falta de interés, han hecho que, poco a poco, este tipo de productos se adueñe de nuestras neveras. Y es que calentarse unos canelones congelados para ver Masterchef es una paradoja cada vez más real.

En ocasiones, la tendencia actual roza lo absurdo: pasta con atún y salsa de tomate, lista para consumir. La receta oficial para aquellos días con prisa o que no te apetece mucho cocinar, ahora en versión ready to eat. Hemos pasado de gastar 10 minutos de nuestro tiempo en preparar este plato a gastar solo 5. ¡Menos mal que alguien nos ha liberado de tal sufrimiento! Esta es la tónica que poco a poco va invadiendo nuestros hogares.

importancia de cocinar vs productos ultraprocesados
¿Esto era necesario en serio? / Fuente: https://www.gallopastalover.es/

En concreto, son los jóvenes de las sociedades modernas los más afectados por esta fiebre por los platos precocinados. Ya en 2008, Saba A. et al, concluyeron que quienes más recurrían en este tipo de productos eran los varones jóvenes. Por su parte, las personas de edad más avanzada, bien sea porque están más acostumbrados a cocinar y menos familiarizados con las comidas preparadas, o bien sea por que su situación de jubilados les permite disponer de más tiempo para cocinar, son las que menos recurren a este tipo de alientos. [2]

La consecuencia final es que la cocina tradicional ha ido perdiendo adeptos, quedando relegada en muchos casos a la comida de los domingos.

 

Problemas por no saber cocinar

Pérdida de autonomía

Si no sabes cocinar, eres dependiente. Dependiente, si tienes suerte, de algún miembro de tu familia. Si no tienes tanta suerte, tu alimentación depende de la industria alimentaria y hostelera. Esta falta de autonomía representa, sin duda alguna, un factor limitante para tu alimentación.

 

Pérdida de tradiciones

importancia de cocinar vs productos ultraprocesadosEl cocinado de los alimentos es algo que ha acompañado al ser humano desde hace miles de años. Richard Wrangham en su libro “Catching Fire: How cooking made us human” presenta una interesante teoría sobre cómo el fuego y el cocinado de los alimentos han repercutido en nuestra evolución. Cocinar nos hizo humanos. Volviendo a algo más reciente, perder el hábito de cocinar impide que esa receta de croquetas de la abuela, o el guiso de los domingos de la familia, se vayan a perder con el tiempo. La importancia de cocinar y respetar y seguir estas tradiciones es responsabilidad de todos.

 

Comida menos saludable

La falta de habilidades culinarias se presenta como un fuerte predictor del nivel de consumo de alimentos precocinados. [3] No obstante, esto no es lo que más nos preocupa. El verdadero problema no reside en la falta de tiempo o en la falta de habilidades, sino en el tipo de productos preparados que escogemos. Tanto es así, que el consumo de comida preparada está significativamente asociado con el sobrepeso. [3] Diferentes estudios han analizado la relación entre la falta de conocimientos culinarios y el consumo de comida para llevar y comida rápida, y han llegado a resultados muy similares. [4-9] Otro ejemplo: en estudio de Dave et al. se encontró una fuerte asociación entre la aversión por cocinar y la frecuencia del consumo de comida rápida. [10]

 

Beneficios de saber cocinar

Alimentación más saludable

Saber cocinar y hacerlo de forma habitual no garantiza estar llevando una alimentación saludable, pero sin duda, ayuda mucho [11]. Aprender a cocinar resulta especialmente útil cuando tratamos de empezar a comer más sano o cuando tratamos de seguir un plan de alimentación, sea cual sea su objetivo. ¡Hay vida más allá de la pechuga de pollo a la plancha con ensalada! Se pueden hacer platos realmente sabrosos con alimentos de calidad.

No obstante, debemos matizar que tener habilidades culinarias no garantiza que nuestra dieta sea equilibrada y saludable. Es necesario controlar otras variables como la elección de la materia prima, la previsión, la planificación del menú, las técnicas culinarias, etc.

 

Ahorrar dinero

Si constantemente dependes de restaurantes por falta de tiempo/ganas/conocimientos para cocinar, te aseguro que comprar la materia prima y prepararla tú mismo, te saldrá más barato. ¿Comes habitualmente platos precocinados? Puedes pensar que comprarte una crema de verduras ya preparada por algo más de dos euros, o una pizza congelada por 3 euros, te está saliendo realmente barato. La realidad es otra. Si compras las hortalizas para cocinar esa misma crema, te gastarás un poquito más pero tendrás para varias raciones.importancia de cocinar vs productos ultraprocesados

 

Despreocuparte de las etiquetas

Las materias primas, los alimentos de verdad, no llevan etiqueta. Comprando verduras, legumbres, carnes, pescados y huevos y preparándolos tú mismo, no tendrás que lidiar con el enrevesado etiquetado de los productos procesados.

 

Gozar de un momento de desconexión

En un mundo donde vamos corriendo a todas partes, no viene nada mal aflojar un poco y dedicar tiempo para uno mismo. Cocinar puede servir para relajarnos, olvidarnos por un instante de los problemas, conectar con la comida, practicar mindfulness y todas esas cosas que están ahora tan de moda.

 

Acto social

Cocinar, al igual que comer, no deja de ser un acto social. Si la anterior propuesta de cocinar en solitario no te agrada, cocinar con amigos o en familia también es una buena idea. Además, involucrar a los más pequeños en la cocina es una forma exquisita, tanto de estrechar lazos, como de educar.

 

Buenos procesados VS Malos procesados

La falta de tiempo es una realidad que no podemos ignorar. Ojalá pudiésemos vivir al margen de los relojes, pero si queremos ser personas socialmente viables, no podemos hacerlo. Llegados a este punto, comentábamos antes que el verdadero problema no reside en la falta de tiempo o la falta de habilidades, sino en el tipo de productos que escogemos para suplir esas carencias. Veamos, pues, algunos ejemplos de buenos procesados que, aunque no son comparables a los frescos, nos pueden sacar de un apuro:

  • Legumbres de bote cocidas (garbanzos, lentejas, judías, etc.). Con ellas se pueden preparar también recetas fabulosas, como estas 10 recetas rápidas con un bote de garbanzos.
  • Verduras ultracongeladas (brécol, coliflor, etc.) u hortalizas en bote cocidas (zanahorias, patatas, alcachofas, etc.)
  • Atún al natural

Otros trucos que te pueden resultar útiles son:

El congelador es nuestro aliado: cocinar grandes cantidades cuando tenemos tiempo y congelarlas, puede ser una buena idea si estamos más apurados durante la semana. Es muy útil congelar los platos en raciones de consumo, para solo descongelar aquello que se vaya a consumir.

La falta de planificación una de las principales causas que nos dificulta seguir una dieta saludable. Llegar a las tres y media de la tarde a casa con un hambre atroz y no tener nada listo para comer se traduce, en la mayoría de los casos, en hacerse un bocadillo de embutido (en el mejor de los casos) o calentarse una pizza. La planificación será tu mejor arma para combatir de este tipo de situaciones. Ahí van algunas ideas:

  • Cocina dos raciones de tu guarnición y utilízala también al día siguiente para acompañar otro plato.
  • Emplea unas horas del fin de semana o del lunes para cocinar varias recetas simultáneamente. Así, tendrás varias comidas y cenas para la semana ya listas.

En conclusión, las comidas precocinadas y otros productos similares son parte importante, por desgracia, de la dieta occidental. Las intervenciones dirigidas a aprender a cocinar se presentan como una estrategia muy interesante para promover una alimentación más saludable.

 

Referencias

  1. Eroski consumer. Disponible en: http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/sociedad-y-consumo/2016/02/17/223347.php
  2. Saba A, Messina F, Turrini Aet al. (2008). Older people and convenience in meal preparation: a European study on understanding their perception towards vegetable soup preparation. Int J Consum Stud 32, 147–156.
  3. Ready-meal consumption: associations with weight status and cooking skills. Disponible en: https://www.cambridge.org/core/journals/public-health-nutrition/article/readymeal-consumption-associations-with-weight-status-and-cooking-skills/A6CB7B703AC51F95976CD1E07965ECC8
  4. Smith KJ, McNaughton SA, Gall SLet al. (2009). Takeaway food consumption and its associations with diet quality and abdominal obesity: a cross-sectional study of young adults. Int J Behav Nutr Phys Act 6, 29.
  5. Bezerra IN & Sichieri R (2009). Eating out of home and obesity: a Brazilian nationwide survey.Public Health Nutr 12, 2037–2043.
  6. Duffey KJ, Gordon-Larsen P, Steffen LM et al. (2009). Regular consumption from fast food establishments relative to other restaurants is differentially associated with metabolic outcomes in young adults.J Nutr 139, 2113–2118.
  7. Rosenheck R (2008). Fast food consumption and increased caloric intake: a systematic review of a trajectory towards weight gain and obesity risk.Obes Rev9, 535–547.
  8. Jeffery RW, Baxter J, McGuire Met al. (2006). Are fast food restaurants an environmental risk factor for obesity? Int J Behav Nutr Phys Act3,2.
  9. Jeffery RW & French SA (1998). Epidemic obesity in the United States: are fast foods and television viewing contributing?Am J Public Health88, 277–280.
  10. Dave JM, An LC, Jeffery RWet al. (2009). Relationship of attitudes toward fast food and frequency of fast-food intake in adults. Obesity (Silver Spring) 17, 1164–1170.
  11. Public perceptions of cooking and the implications for cooking behaviour in the USA. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/291517704_Public_perceptions_of_cooking_and_the_implications_for_cooking_behaviour_in_the_USA

Alejandra Piñeiro Costas

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Consejos, Nutrición básica

Baby Led Weaning (BLW) o Alimentación regulada por el bebé

Baby Led Weaning (BLW) o Alimentación regulada por el bebé

25 septiembre, 2017 Por Nutricion y Cocina 2 comentarios

A partir de los 6 meses de vida (nunca antes de los 4), la leche materna comienza a no ser suficiente para atender las necesidades nutricionales del lactante. Por ello, se debe comenzar a introducir, de forma paulatina, alimentos diferentes en su dieta. Este proceso, conocido como diversificación alimentaria o alimentación complementaria, puede llevarse a cabo de diferentes formas. La forma más tradicional de iniciar la alimentación complementaria es mediante preparados especiales o papillas para bebés administrados con cuchara. Sin embargo, en los últimos 10-15 años, un enfoque alternativo, conocido como Baby led weaning, ha ido ganando terreno.

 

¿Qué es el Baby led weaning?

El Baby led weaning (BLW) consiste en ofrecer los alimentos sin triturar, con el tamaño y forma adecuados para que el propio bebé los coja y se los lleve a la boca en función de su apetito y preferencias. También se le conoce como “alimentación complementaria a demanda” o “alimentación complementaria guiada por bebe”. En el Baby led weaning se ponen a disposición del bebé alimentos comunes, similares a los del resto de la familia.

A pesar de ser una corriente prácticamente desconocida hasta hace unos años, el Baby led weaning se asemeja mucho a lo que nuestras abuelas hacían. El ritmo de vida y el estrés de la sociedad actual ha popularizado el uso de papillas y purés, simplificando el dar de comer a los bebés. La idea es cocinar el alimento en cuestión y ofrecérselo al pequeño en trozos para que éste sea capaz de agarrarlos sin problemas. El énfasis está en permitir a los bebés escoger qué y cuánto comer.

 

¿Cuándo comenzar el Baby led weaning?

Existe cierta controversia en torno a esta pregunta. Por ejemplo, las recomendaciones oficiales de Reino Unido recomiendan empezar a introducir alimentos sólidos a los 6 meses. Mientras tanto, en Nueva Zelanda recomiendan esperar a los 7 meses. Entonces, ¿con qué recomendaciones nos quedamos?

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A pesar de que puede haber cierta variabilidad individual, se puede tomar como referencia que el pequeño está preparado para empezar a introducir alimentos sólidos cuando:

  • Parece hambriento tras la toma de leche materna o leche de fórmula
  • Es capaz de sostener bien la cabeza
  • Se muestra interesado ​​en la comida. Abre la boca cuando estás comiendo, extiende las manos o se lleva cosas a la boca.
  • Hace movimientos de masticación
  • Puede abrir fácilmente la boca cuando se le toca el labio con una cuchara y puede llevarse la comida a la boca.

Es imprescindible tener en cuenta que la lactancia materna debe mantenerse de forma exclusiva hasta los 6 meses. También es crucial para iniciar el Baby led weaning que el niño haya perdido el reflejo de extrusión de la boca y debe poder mantenerse sentado correctamente. Si, a pesar de tener 6 meses, el niño no cumple estos dos requisitos, habrá que esperar un poco más para poder empezar.

Es importante matizar que el Baby led weaning se puede realizar de igual modo en niños no amamantados con pecho. La leche artificial no es excluyente en ningún caso.

 

¿Qué alimentos puedo dar en el Baby led weaning?

Para iniciar la práctica del Baby led weaning se deben ofrecer alimentos blandos, en trozos algo más grandes que su puño que pueda ir chupando. Incluso pueden machacarse un poco para que ellos mismos los cojan a puñados. Debemos recordar que, a los 6 meses, cuando comienza la alimentación complementaria, los niños aún no hacen la pinza (unión del pulgar con el índice). Por ello, cogen los alimentos abriendo y cerrando la mano entera (prensión palmar). A la hora de presentar los alimentos para Baby led weaning, ésto se debe tener muy presente.

Conforme va evolucionando la destreza del niño, podemos ir introduciendo trozos más pequeños, permitiéndole mejorar el control motor de los dedos. Algunos ejemplos de alimentos a incluir serían:

  • Frutas maduras y blandas, enteras o en láminas finas o trocitos pequeños conforme el niño va cogiendo soltura con las manos.
  • Verduras al vapor, cocidas o al horno, enteras, en rodajas o en palitos según la destreza del niño. La verdura cruda en palitos o bastones también podría ser una buena opción.
  • Pan o colines, solos o untados, por ejemplo, en aceite, tomate, etc.
  • Avena en forma de gachas (por ejemplo), cuscús, legumbres machacadas, pasta, etc.
  • Carne en trocitos o en tiras, pescado desmigado (ojo con las espinas), etc.

Alimentos a excluir

En general, cualquier comida que sea saludable se puede adaptar al Baby led weaning.  Respetando, eso sí, la edad de introducción y los antecedentes familiares de alergias. Los únicos alimentos que debemos intentar excluir son:

  • Acelgas y espinacas por su alto contenido en nitritos
  • Bebidas de arroz por la presencia de arsénico
  • Grandes pescados azules por la presencia de mercurio

Por otro lado, debemos tener la precaución de evitar pescado con espinas, carnes con hueso o alimentos muy duros y pequeños que puedan causar atragantamientos. No obstante, contamos con algunos estudios que examinaron la tasa de atragantamiento de niños autoalimentados y niños alimentados a cuchara y, para sorpresa de muchos, no hubo diferencias significativas entre grupos [1, 2].

 

¿Qué necesito para comenzar a practicar el Baby led weaning?

La realidad es que apenas necesitas infraestructuras y materiales para introducir la alimentación complementaria mediante Baby led weaning. Simplemente, contar con bandejas o recipientes resistentes y fácilmente lavables, donde poder presentar los alimentos y baberos de plástico (resultan especialmente útiles los de manga larga) para evitar que se ensucien la ropa.

 

Beneficios del Baby led weaning

Esta forma de abordar la introducción de alimentos parece reportar ciertos beneficios. Veamos algunos de ellos:

  • Creación de hábitos alimentarios más saludables, respetando las señales del cuerpo de hambre y saciedad. Recordemos que es el niño quien decide cuánto comer. Así pues, las madres que siguen el Baby led weaning viven la alimentación complementaria de una forma más relajada, sin estrés por forzar a sus hijos a comer.
  • Promoción de una lactancia materna más prolongada, ya que los bebés seguirán enganchándose al pecho de su madre cuándo y cuánto quieran. En relación con esto, diferentes estudios relacionan la práctica de Baby led weaning con una introducción más tardía de alimentos sólidos [3, 4, 5]. No obstante, todavía no está claro si aquellos que deciden seguir este método verían retrasada de manera natural la introducción de alimentos, o si la elección de seguir Baby led weaning requiere una introducción posterior debido a la preparación fisiológica necesaria.
  • Promueve y estimula el desarrollo psicomotor del niño, mejora la coordinación óculo-manual, trabaja la masticación, etc.

 

Riesgos del Baby led weaning

baby led weaning, alimentacion complementaria niñosLa incorporación de nuevos alimentos se debe hacer de forma progresiva, lenta y en pequeñas cantidades, respetando un intervalo de algunos días (entre 3 y 5 días, por ejemplo) para cada nuevo alimento y observando la tolerancia. También se debe prestar atención no solo al tipo de alimentos, sino a la presentación del mismo. Es decir, los alimentos deben tener una textura adecuada para la edad del niño y administrarse de forma que respondan a su demanda.

Por otro lado, resulta imprescindible preparar y administrar los alimentos en condiciones seguras, es decir, reduciendo al mínimo el riesgo de contaminación por microorganismos patógenos. En concreto, para la práctica del Baby led weaning, se debe recordar que los niños más pequeños continuamente están en contacto con el suelo y con todo tipo de objetos. Por ello, hay que lavarles las manos (o ayudarles a hacerlo) antes de comer.

 

¿Tengo que forzar al niño a comer?

Al principio, los niños comerán muy poca cantidad. Normalmente, juegan y experimentan con los sabores, olores, nuevas texturas, etc. No hay ningún problema, ya que a estas edades sus necesidades nutricionales están todavía cubiertas, en su mayoría, con la leche materna. Poco a poco, el niño irá comiendo más y necesitando menos cantidad de leche. Gracias a esto, se produce un destete lento, gradual y agradable para madre e hijo.

La desnutrición o escasez de alimento no es algo que, en principio, deba preocuparnos. Al menos no más que siguiendo un enfoque convencional. Contamos con estudios que, tras analizar la dieta de niños alimentados a cuchara versus Baby led weaning, no encuentran diferencias significativas entre grupos en cuanto a ingesta de macronutrientes y energía [6, 7].

En conclusión, en un contexto nacional donde la tasa de sobrepeso-obesidad infantil roza el 30%, la prevención desde la más tierna infancia debe ser una prioridad para todos. Muchos de los principios clave del Baby led weaning son piezas importantes del considerado «comportamientos alimentario saludable»:

  • Retraso del destete
  • Exposición a una amplia gama de alimentos reales excluyendo ultraprocesados
  • Respeto por las sensaciones de hambre y saciedad, etc. son piezas importantes del considerado “comportamiento alimentario saludable”.

Así pues, a pesar de que se necesita más investigación, el Baby-led weaning se presenta como una alternativa más que interesante para iniciar la alimentación complementaria. ¡Hay vida más allá de cereales refinados y azúcar en forma de papilla!.

 

Referencias

  1. Cameron SL, Taylor RW, Heath AL. Parent-led or baby-led? Associations between complementary feeding practices and health-related behaviours in a survey of New Zealand families. BMJ Open. 2013;3(12):e003946.
  2. Fangupo LJ, Heath AL, Williams SM, Williams LW, Morison BJ, Fleming EA, Taylor BJ, Wheeler BJ, Taylor RW. A baby-led approach to eating solids and risk of choking. Pediatrics. 2016;19:e20160772.
  3. Brown A, Lee M. A descriptive study investigating the use and nature of baby-led weaning in a UK sample of mothers. Maternal & child nutrition. 2011;7(1):34–47.
  4. Arden MA. Conflicting influences on UK mothers’ decisions to introduce solid foods to their infants. Maternal & child nutrition. 2010;6(2):159–73
  5. Moore, A.P.; Milligan, P.; Goff, L.M. An online survey of knowledge of the weaning guidelines, advice from health visitors and other factors that influence weaning timing in UK mothers. Matern. Child Nutr. 2012
  6. Daniels L, Heath AL, Williams SM, Cameron SL, Fleming EA, Taylor BJ, Wheeler BJ, Gibson RS, Taylor RW. Baby-Led Introduction to SolidS (BLISS) study: a randomised controlled trial ofa baby-led approach to complementary feeding. BMC Pediatr. 2015;15(1):179.
  7. Erickson LW. A Baby-Led approach to complementary feeding: adherence and infant food and nutrient intakes at seven months of age (Doctoral dissertation, University of Otago) (2015)

Alejandra Piñeiro

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Etapas de la vida, Nutrición básica

Fomentar el consumo de fruta y verdura en los niños

Fomentar el consumo de fruta y verdura en los niños

21 junio, 2017 Por Nutricion y Cocina 1 comentario

Uno de los grandes quebraderos de cabeza para los padres es lograr que sus hijos se interesen por la fruta fresca, y coman frutas y verduras de manera habitual. Y la pregunta del millón es, ¿cómo fomentar el consumo de fruta y verdura en los niños?. La realidad es que, en la actualidad, su consumo por parte de los niños es bastante escaso. La importancia de fomentar el consumo de fruta y verdura en los niños, además de por su elevado valor nutritivo, es por la necesidad de instaurar hábitos alimentarios saludables. Los hábitos alimentarios adquiridos en la infancia son mantenidos generalmente en la edad adulta, por lo que es necesario incidir en una buena educación nutricional para enseñar sobre cómo debe ser una adecuada nutrición, y ésta  se mantenga en el futuro.

Estas responsabilidades recaen sobre varios actores distintos. Por un lado, los padres juegan un papel importantísimo en la educación de sus hijos, pero no hay que olvidarse del personal de los colegios y el Estado como legislador en materia educacional y sanitaria.

 

¿Por qué comer frutas y verduras a diario?

Las frutas y verduras son una enorme fuente de vitaminas, sales minerales, fibra dietética (ideal para aportar saciedad y regular los niveles de colesterol), antioxidantes y agua. Los más pequeños necesitan de todos estos nutrientes para el crecimiento y desarrollo de su organismo. La falta de estos nutrientes pueden desembocar en la edad adulta en posibles trastornos cardiovasculares, problemas digestivos, anemias, cáncer, obesidad, …

La obesidad es una patología que, por desgracia, se está expandiendo más y más a lo largo de los años. De hecho, recibe el nombre de`La epidemia del siglo XXI´. El reciente estudio Aladino (2013)  muestra que el exceso de peso infantil (obesidad más sobrepeso) en España, en población de 6 a 9 años de edad, es del 44,5% (18,3% obesidad y 26,2 sobrepeso). Estos datos son realmente preocupantes, y por eso es de suma importancia poseer una buena educación alimenticia desde una edad muy temprana, así como concienciar a todo el rango poblacional (padres, abuelos, hijos, …) de la gran relevancia de seguir una dieta variada y equilibrada.

alimentación infantil en el comedor escolar

 

¿Qué pueden hacer los colegios para promover el consumo de fruta y verdura en los niños?

La Unión Europea acordó en el año 2009 cofinanciar, junto con los estados miembros interesados, la distribución de frutas y verduras en los centros escolares a través de un Plan de Consumo de Fruta y Verdura. Este proyecto tiene como objetivo promover hábitos más saludables, disminuyendo así la obesidad y enfermedades asociadas a una mala alimentación.

En el caso de los comedores escolares, se pueden ofrecer platos vistosos y apetecibles de verduras, así como utilizar diferentes técnicas culinarias. Todo ello, tiene el objetivo de despertar las ganas y la curiosidad de los niños por el consumo de verduras. En los postres, se puede y debe ofrecer fruta todos los días, de manera que se obtenga el hábito de comer fruta fresca, en lugar de abusar de los postres lácteos ricos en azúcar como se hace en la actualidad.

Otro campo de acción muy interesante en la edad escolar es la realización de talleres de cocina y charlas de educación nutricional, dirigidos tanto a los padres como a los niños.

 

La labor imprescindible de los padres

Los padres tienen un papel fundamental en la educación alimentaria de sus hijos y, por tanto, en fomentar el consumo de fruta y verdura en los niños. Como ya se ha demostrado en muchas ocasiones y campos distintos, los niños aprenden también por medio de la repetición de lo que sus padres hacen. Por tanto, una de las maneras más efectivas de lograr inculcar el consumo de frutas y verduras en los niños es dar ejemplo, e incluir frecuentemente en casa platos con verduras y fruta fresca de postre o a la hora de la merienda. De esta manera, los niños verán como algo normal y habitual el consumo de este tipo de alimentos, disminuyendo su rechazo hacia los mismos.

Uno de los grandes errores que cometen los padres a la hora de introducir los alimentos en la dieta de los bebés, es obligar a que lo coman y se terminen el plato. Al obligar y forzar su consumo se puede lograr el efecto contrario, un completo rechazo y aborrecimiento de esos alimentos. El bebé está acostumbrado al sabor dulce y suave de la leche, por lo que al introducir alimentos con un sabor más ácido o amargo, es normal que pueda producirse un gesto de rechazo. Para evitarlo, es muy importante insistir y no dejar de ofrecer. De hecho, varios estudios afirman que un alimento debe ser probado unas 10 o 15 veces hasta que se logra una completa aceptación por parte del bebé. Así que, ¡no desistáis!.

Un nuevo método de introducción de los alimentos, muy de moda últimamente, es el llamado `Baby led weaning´, el cual consiste en ofrecer a los bebés las verduras y frutas en trozo y no en forma de purés. De esta manera, se pretende fomentar el consumo de fruta y verdura en los niños haciendo que se acostumbren a su sabor en su forma más natural. El Baby Led Weaning tiene como objetivo promover la interacción de los bebés con las pequeñas piezas de los alimentos vegetales, sin que sea para ellos una obligación comérselo, sino que llevárselo a la boca sea un juego.

consumo de fruta y verdura en los niños, baby led weaning
Bebé disfrutando, jugando y comiendo su brócoli / Baby Led Weaning

Otra de las maneras de mejorar la relación de los niños pequeños con los alimentos vegetales, es hacerles partícipes tanto en el cocinado como en la compra de los alimentos. Los niños disfrutan mucho en la cocina así que, ¿por qué no preparar con ellos una pizza casera con vegetales, una ensalada, o un postre divertido y bonito hecho con frutas? Un plato vistoso, colorido y variado es mucho más apetecible que un puré sin color alguno. Unos macarrones con pisto, una coliflor con bechamel, una crema de calabaza con quesito o unas croquetas de brócoli pueden ser buenos ejemplos. De la misma manera, permitir a los niños que participen en la elección de las verduras en el supermercado puede lograr un mayor gusto y apetencia por estos alimentos. En cualquier caso, se debe evitar fomentar utilizar los alimentos (especialmente dulces y bollerías) como recompensa ante una buena acción, o simplemente por no escucharle protestar más.

Otro de los grandes quebraderos para los padres es: ¿qué demonios le doy a mi hijo para que meriende todos los días? Habitualmente, se abusa mucho de zumos procesados, batidos, productos de bollería y galletas, bocadillos de embutidos muy grasos, etc. De esta manera, se ofrece a los niños de forma diaria un exceso de grasas saturadas, azúcares y sal. Es, por tanto, responsabilidad de los padres moderar este tipo de alimentos y productos, fomentar el consumo de fruta y verdura en los niños, e incluir de manera frecuente la fruta fresca, lácteos, frutos secos y bocadillos más saludables.

 

Talleres de cocina para niños y padres

Según varios estudios, una ingesta insuficiente de fruta y verdura es uno de los 10 factores de riesgo principales que contribuyen a la mortalidad. La integración de estos alimentos tan importantes en la dieta, puede ayudar a prevenir futuras enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, obesidad, diabetes, etc.

fomentar el consumo de fruta y verdura en los niños, talleres de cocina para niñosIgual de importante es potenciar una buena educación alimentaria y nutricional, tanto en los niños como en sus padres. Por eso, los talleres de cocina y las charlas de educación nutricional, en colegios y lugares de trabajo, son actividades muy interesantes. Concienciar a los niños mediante juegos, adivinanzas, talleres de cocina o concursos de recetas puede cambiar considerablemente la percepción que tienen éstos hacia las frutas y verduras.

En Nutrición y Cocina queremos impulsar el consumo de fruta y verdura en los niños, a través de cursos de cocina fácil y divertida. Por ejemplo, talleres de meriendas saludables utilizando frutas, desayunos ricos y sanos, o un taller «a 4 manos», es decir, para que cocinen y se diviertan juntos niños y padres.

Otra actividad extraescolar que puede mejorar la relación de los niños con las frutas y verduras, es la visita a huertos, donde puedan participar en el cultivo o recolecta de hortalizas y frutas.

 

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Comer sano fuera de casa no es tan difícil

Comer sano fuera de casa no es tan difícil

24 febrero, 2017 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

¿Es tan importante aprender a comer sano fuera de casa? Nuestras costumbres de vida y alimentación se han adaptado a lo largo de los años a un nuevo modelo de sociedad, donde la oferta de alimentos se ha incrementado notablemente. Este aumento de la oferta no es necesariamente beneficiosa. Seguimos teniendo, de forma general, una vida más sedentaria que activa. Sin embargo, consumimos alimentos mucho más calóricos y energéticos, lo cual se traduce en desequilibrios de la dieta.

Los hábitos alimentarios están muy condicionados por el tipo de trabajo y el disfrute que hagamos de nuestro tiempo libre. Sin embargo, deberíamos saber cómo equilibrar una larga jornada laboral, en la que la actividad física es baja, con una dieta variada y equilibrada. Para ello, es muy importante aprender a comer sano fuera de casa.

Es muy común desayunar de camino al trabajo por falta de tiempo, comer en la cafetería del puesto de trabajo, o salir a cenar a un restaurante. La obligación de comer fuera de casa no tiene por qué suponer malos hábitos dietéticos. Pero sí es fundamental tener en cuenta que cuanto más se come fuera de casa, más importancia debemos darle a la elección apropiada de los platos que consumimos, para no romper una alimentación saludable.

La sociedad Española de Obesidad (SEO-SEEDO) ha elaborado una serie de consejos sobre hábitos de vida saludables que se centran en la alimentación y el control de peso fuera del hogar. Estas recomendaciones tienen el objetivo de educar a la población ante situaciones de forma saludable, y que permitan comer sano fuera de casa.

 

Recomendaciones para comer sano fuera de casa

  • Beber preferentemente agua, con o sin gas. Las bebidas alcohólicas o azucaradas no se deben usar para calmar la sed.
  • Repartir la comida a lo largo del día en cinco tomas, evitando así estar mucho tiempo con el estómago vacío.
  • Elegir locales o restaurantes cuya oferta sea saludable y de calidad. Evitar los buffet, ya que resulta difícil controlar las cantidades que se comen. Evitar también los autoservicios y los establecimientos de comida rápida.
  • No llegar a la comida con mucha hambre. Para prevenirlo un desayuno completo y una pequeña ingesta a media mañana son fundamentales.
  • Evitar el consumo frecuente de alimentos muy energéticos o ricos en grasas saturadas, como la comida rápida o “fast food”.
  • El primer plato debe ser rico en verduras y/o hidratos de carbono complejos (pasta, legumbres, arroz, …), mejor integrales. Escoger elaboraciones más bien sencillas y sin exceso de aceite o salsas ricas en grasas saturadas.

comer sano fuera de casa

  • Para el segundo plato, se recomienda elegir carnes magras (pollo sin piel, pavo, conejo, alguna pieza del cerdo), pescados y huevos. Como guarnición escoger preferentemente ensaladas, verduras cocidas, horneadas o a la plancha, patatas cocidas, etc.

comer sano fuera de casa

  • Acompañar la comida con un trozo de pan de 30-40 gramos (integral es la mejor opción). Evitar comerlo antes de empezar la comida.
  • No es necesario terminar los platos, ya que las raciones en los restaurantes suelen ser excesivas.
  • Elegir la mejor opción para el cocinado de los alimentos. Es decir, evitar los fritos y rebozados, y optar por alimentos al vapor, plancha u horneados.
  • El postre debe ser ligero. Antes que tartas, pasteles, helados o derivados lácteos ricos en grasas, elegir fruta fresca, yogur o cuajada. Se recomienda elegir un postre para compartir si es muy calórico, o tomar media ración.
  • Evita los aperitivos y entrantes, como patatas, frutos secos fritos, quesos, embutidos, aceitunas, sobretodo antes de empezar a comer.
  • Cuidar la elección de aperitivos muy calóricos.

Resulta interesante observar en la guía de la Sociedad Española de Obesidad (SEO-SEEDO) una clasificación de las tapas y pinchos más consumidos en nuestro país y su valor energético y nutricional.

 

Comida de tupper para comer sano fuera de casa

Adquirir el hábito de prepararse en casa un tupper o tartera con comida para llevar al trabajo, puede ser una buena alternativa cuando la oferta de alimentos de los restaurantes no nos permite comer sano fuera de casa. De esta manera, se puede evitar el consumo en restaurantes de comida rápida o de bajo valor nutritivo.

Elabora un único tupper, de manera que te facilite su preparación y transporte. Incluye en el tupper un alimento rico en proteínas, ya sea carne, pescado o huevos. Incorpora un alimento que nos aporte los hidratos de carbono necesarios, como la pasta, arroz, legumbres o pan. Para finalizar, añade una ración importante de verduras, bien crudas o cocinadas. Para evitar que las comidas sean muy repetitivas, varía los alimentos, las técnicas culinarias, las guarniciones, las especias, etc. Acuérdate de llevar una fruta o un lácteo bajo en grasa para el postre.

Otro aspecto relacionado con la comida, y muy olvidado en la actualidad, es el tiempo dedicado a la misma. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se deben dedicar alrededor de 40 minutos en la comida principal del mediodía, intentando que los horarios sean regulares. Come con calma y masticando bien cantidades pequeñas. Conversa con tus compañeros y amigos. Todo esto ayudará a realizar una mejor digestión.

Como conclusión, ser conscientes de lo que comemos, una buena elección de los alimentos, así como los tamaños de las raciones o intentar respetar las cinco tomas diarias al día, son pautas indispensables para compatibilizar nuestro estilo de vida fuera del hogar con unos hábitos alimentarios adecuados.

 

Andrea Báguena Campos

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Alimentación infantil en el comedor escolar

Alimentación infantil en el comedor escolar

10 enero, 2017 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

¿Qué comen los niños en el comedor del colegio? ¿Es la alimentación infantil en los comedores equilibrada y variada? En anteriores posts abordamos el tema de la obesidad infantil y hoy nos vamos a centrar en la alimentación infantil en el comedor escolar.

La infancia es una etapa esencial en la vida y, por ello, es de especial importancia que la alimentación infantil sea variada, bien estructurada y equilibrada. El objetivo es evitar cualquier tipo de malnutrición que pueda tener repercusiones en el posterior desarrollo y estado de salud del niño. Además, en esta etapa se instauran los hábitos alimentarios, por lo que es muy importante incidir en que éstos sean adecuados y saludables, ya que se mantendrán a lo largo de nuestra vida.

Los requerimientos de energía y nutrientes varían durante la infancia y dependen de varios factores como el grado de maduración del organismo, el crecimiento individual de cada niño, el sexo,  la actividad física y la capacidad para utilizar los nutrientes que proceden de la dieta.

A partir de los 3 años las necesidades de energía se sitúan en torno a 80 kcal/kg de peso y día, y no hay diferenciación por sexo hasta la adolescencia. En la adolescencia es importante que la alimentación infantil aporte las necesidades individuales de energía y cubra las necesidades aumentadas de proteínas, vitaminas como la A y la D y minerales como el hierro, el cinc y el calcio, los cuales son imprescindibles en la etapa de crecimiento.

 

¿Cómo debe ser la dieta en los comedores escolares?

Basándonos en las necesidades nutricionales a estas edades, se pueden elaborar una serie de recomendaciones dietéticas para la alimentación infantil. Pero antes, es importante recalcar que:

No existen alimentos permitidos o prohibidos, sino dietas que se ajustan o no a las recomendaciones para la población a la que se dirigen. También es importante mencionar que no existe un modelo de “dieta ideal”.  Lo importante en la alimentación infantil es realizar una dieta variada, no solo que contenga los distintos grupos de alimentos, sino que también incluya distintos procesos culinarios, elaboraciones y presentaciones, para que el plato resulte más atractivo para el consumidor, en este caso los niños.

En los comedores escolares, también debe tenerse en cuenta la realización de dietas especiales para aquellos niños que presenten algún tipo de alergia o intolerancia alimentaria, como la intolerancia al gluten o a la lactosa. Además, debe ofrecerse la posibilidad de recibir una alimentación especial por motivos culturales o religiosos, excluyendo el cerdo u otros alimentos que no están permitidos.

alimentación infantil en el comedor escolar

 

Frecuencia de consumo de los distintos grupos de alimentos

  • Patatas, cereales y derivados: Estos alimentos, ricos en hidratos de carbono, deben constituir la base de la alimentación infantil, sobre todo en la infancia debido al gran requerimiento de energía. Además, aportan fibra dietética, especialmente si se consumen en sus formas integrales. Estos alimentos son bajos en grasa y aportan minerales como el calcio, hierro y zinc. En el menú escolar pueden estar presentes como plato principal, ingrediente de una receta o como guarnición de un alimento proteico. Según los hábitos alimentarios de la población y su valor nutritivo se recomienda consumir de 2 a 3 raciones de estos alimentos al día. Respecto al pan, debe estar presente en las comidas del comedor de forma diaria y se recomienda consumir de 2 a 4 raciones al día.
  • Legumbres: Las legumbres poseen un bajo contenido en grasa y son ricas en hidratos de carbono complejos y fibra. Además, tienen vitaminas (riboflavina, tiamina y ácido fólico) y minerales (hierro, calcio y magnesio).  Se recomienda consumir de 2 a 3 raciones por semana.
  • Frutas, verduras y hortalizas: Contienen gran cantidad de vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes como la vitamina C, ácido fólico, carotenoides (ß-caroteno, licopeno) y vitaminas del grupo B (exceptuando la B12, solo en alimentos de origen animal). Gracias a un consumo elevado de frutas y verduras en la alimentación infantil, se pueden alcanzar las recomendaciones diarias de vitaminas y minerales entre los más pequeños. Se recomienda consumir al menos dos o tres piezas de fruta diarias (entre las que se debe incluir un cítrico), y dos o tres raciones del grupo de las verduras y hortalizas. En total,  cinco raciones al día como mínimo. Para más información sobre el consumo de frutas y hortalizas podemos acudir a la página web de «5 al día». Estos alimentos son rechazados con frecuencia por la población infantil al inicio. Para contrarrestar esto, es muy importante variar las elaboraciones, ofreciendo distintas texturas, formas, colores y sabores.

consumo de fruta en la alimentación infantil

  • Frutos secos: Por su gran valor energético y la gran aceptación que tienen por parte de los niños, están especialmente indicados en la alimentación infantil. Se pueden utilizar para complementar la media mañana, la merienda o distintos postres.
  • Aceites y grasas: A la hora de elaborar las distintas recetas en el comedor escolar, es importante recalcar que se deben utilizar preferiblemente aceites vegetales monoinsaturados como el aceite de oliva y poliinsaturados como el aceite de girasol. Uno de los objetivos de la alimentación debe ser la promoción y el consumo del aceite de oliva virgen extra desde la etapa infantil.
  • Pescados y mariscos: Aportan proteínas de alto valor biológico, vitaminas como la D y minerales como el calcio y el yodo. El consumo de pescado es una perfecta alternativa al consumo de otros alimentos con alto valor proteico, pero con peor calidad de la grasa. Se recomienda un consumo mínimo de 4 raciones a la semana entre pescados (blanco y azul), moluscos y crustáceos.
  • Carnes: Debido al contenido en grasas saturadas que presentan las carnes, y el consumo excesivo de proteínas por parte de la población española, es aconsejable un consumo moderado de este grupo de alimentos. Se recomienda , aproximadamente unas 3 o 4 raciones a la semana., alternando entre carnes magras como el pollo, pavo o conejo, y carnes más grasas como el cerdo o la ternera.
  • Huevos: Las proteínas del huevo son las de mayor valor biológico, lo cual convierte al huevo en un alimento con un gran valor nutricional, especialmente en la alimentación infantil. Se recomienda consumir alrededor de 3 raciones de huevos a la semana.
  • Lácteos y derivados: Aportan proteínas de buena calidad y gran cantidad de minerales y vitaminas entre los que destacan el calcio y las vitaminas A y D. Si no existe ningún tipo de contraindicación, se debe ofrecer leche entera, y prestar especial atención al consumo de postres lácteos, que no deben sustituir a la fruta, los yogures o la leche. Se recomienda consumir de 2 a 4 raciones al día.
  • Dulces y Snacks: Hay que tener especial cuidado con este grupo de alimentos en la población infantil ya que suelen contener gran cantidad de grasas saturadas y de azúcares simples. Además de ello, hay que remarcar el elevado aporte calórico y su escaso aporte de vitaminas y minerales, o bajo valor nutricional.

consumo de dulces en la alimentación infantil

En relación al resto de las comidas del día, es importante complementar la comida realizada en el comedor escolar con la cena y merienda, evitando repetir los alimentos que ya han sido consumidos en el colegio, y obteniendo así una alimentación infantil completa.

En la merienda se pueden incluir frutas, lácteos o bocadillos, aportando entre el 10-15% de las necesidades de energía diarias. También es importante promover la “cena en familia” y sin distracciones, ya que numerosos estudios lo asocian con patrones de ingesta dietética más saludables.

 

Conclusiones sobre la Alimentación Infantil

Como conclusión, debemos destacar la importancia de que los niños realicen una dieta variada y equilibrada, incluyendo alimentos de todos los  grupos y en las cantidades recomendadas.

También es importante fomentar el consumo de frutas y verduras, limitando aquellos alimentos que tienen un elevado aporte valor energético pero escaso contenido en nutrientes, como es el caso de las chucherías, bebidas carbonatadas, snacks, …

Otro aspecto que adquiere especial relevancia y a veces se deja olvidado, es la importancia de fomentar los conocimientos nutricionales y gastronómicos entre las familias y el alumnado. Con el objetivo de promover una alimentación infantil saludable, se pueden organizar sesiones de educación nutricional y culinaria con los niños y los padres.

Sabiendo toda esta información ya solo nos queda… ¡ponernos manos a la obra!

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Análisis de la dieta del sirope de arce

Análisis de la dieta del sirope de arce

15 diciembre, 2016 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

En la actualidad están proliferando un gran número de dietas milagro, promocionadas por «gurús» de la nutrición que prometen una pérdida rápida de peso a expensas de eliminar de la dieta uno o varios tipos de alimentos básicos en una dieta equilibrada, o promoviendo el consumo de un único alimento normalmente anunciado como depurativo (o «detox»). Todas estas dietas tienen el único objetivo de lograr una importante pérdida de peso en un corto espacio de tiempo, sin tener en cuenta lo más mínimo el impacto que pueda tener sobre nuestra salud esta barbarie nutricional. En su día ya os mostramos cómo reconocer las dietas milagro para poder evitar caer en sus redes y, posteriormente, indagamos un poco más en la dieta Dukan y la paleodieta. Ahora nos toca analizar y comentar la dieta del sirope de arce.

La razón del auge y el gran impacto que están teniendo estas dietas en la actualidad se debe, en parte, a la ignorancia de la gente, que en una semana ven en sus básculas una pérdida de 7 kg de peso, y asumen que esta dieta es la panacea y que puede llevarse a cabo siempre que sobren unos kilos. Pero, sobre todo, la gran difusión de la dieta del sirope de arce se debe a una intensa campaña de marketing y a la cara dura de sus inventores, que se aprovechan de esa ignorancia para ganar grandes sumas de dinero jugando con la salud de la gente. En definitiva, la dieta del sirope de arce es cada vez más popular, ya que la gente busca resultado rápidos y de esta forma los consiguen, pero ¿a qué precio?.

 

análisis de la dieta del sirope de arce

¿En qué consiste la dieta del sirope de arce?

Muy fácil, como su nombre indica, la dieta del sirope de arce consiste en el consumo exclusivo de este alimento, combinándolo con otros productos también catalogados (por los creadores de la dieta) como «detox«, como el jugo de limón o la canela. En cualquier caso, el sirope de arce es el eje central de esta dieta.

Seguro que alguna vez lo habéis oído en alguna película o serie americana, pues no deja de ser un dulce, ¡puro azúcar!, ¿qué tiene eso de «detox»?, proviene de la savia del arce, un árbol muy común en Canadá y en el norte de Estados Unidos.

Los gurús de esta dieta proponen un plan específico con una fase de pre-dieta y post-dieta para que sea más «efectiva»:

  • La fase pre- dieta permite incluir otro tipo de alimentos como frutas, verduras o pan integral junto con el sirope de arce para ir «acostumbrando» al cuerpo, siempre según ellos claro.
  • Posteriormente se comienza la fase de dieta en la que, durante 7-10 días, solo se pueden consumir 16 cucharadas de este sirope mezclado con 2 litros de agua, el zumo de 3 o 4 limones y, opcionalmente, canela o cayena. También se permite el consumo de infusiones, excepto café y té.
  • Y finalmente terminaremos con la fase post-dieta en la que volveremos a incluir alimentos de la fase pre-dieta durante 3 días.

 

Nuestra opinión

La dieta del sirope de arce es otra de las muchas dietas milagro que se difunden en la actualidad (principalmente por famosos y celebridades), como la dieta de la alcachofa, de la uva o de la piña.

Cualquier dieta poco flexible y restrictiva está abocada al fracaso. Con esto nos referimos a dietas que restringen varios alimentos necesarios en una dieta equilibrada (como los cereales, los lácteos, frutas, verduras o carnes), que habitualmente generan estrés y ansiedad, por lo que no se pueden mantener mucho en el tiempo, son difíciles de llevar y de compatibilizar con una vida social sana.

Además, a largo plazo pueden provocar graves consecuencias en nuestra salud debido a los déficits y las carencias nutricionales, además del casi seguro efecto rebote. La pérdida de peso lograda no solo se recupera, sino que lo más habitual es recuperar algún kilo extra respecto a cómo se empezó esta dieta.

Nuestro objetivo final no es implantar una dieta estricta en el paciente y lograr que la lleve a rajatabla hasta que pierda peso, sino conseguir una modificación en los hábitos alimentarios. En definitiva, nuestro objetivo es enseñar a alimentarse de forma saludable, de manera que se logre la reducción de peso de forma paulatina y siguiendo una dieta variada y equilibrada. La adquisición de los hábitos alimentarios saludables va a permitir que el peso se mantenga tras el tratamiento nutricional.

análisis de la dieta del sirope de arce

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