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Nutricion y Cocina

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Nutrición Clínica

Migraña y Nutrición

Migraña y Nutrición

12 septiembre, 2016 Por Nutricion y Cocina 1 comentario

El día 12 de septiembre se celebra cada año el Día Internacional de Acción Contra la Migraña. Esta enfermedad, según la OMS, afecta a uno de cada siete adultos a nivel mundial y es tres veces más común en mujeres que en hombres. En España la migraña la padecen el 2,3 % de la población, siendo más frecuente en mujeres de edad adulta. Además, es el motivo de consulta más frecuente en los servicios de neurología en nuestro país.

Las cefaleas, entre las que encontramos las migrañas, son enfermedades que afectan sensiblemente a la calidad de vida de los pacientes que las padecen, provocando en ellos diversos problemas sociales, económicos y familiares, pudiendo provocar la incapacidad de estos pacientes a realizar una vida normal. Uno de los grandes problemas a la hora de combatir esta enfermedad es que son poco reconocidas como tales por la sociedad y por muchos profesionales sanitarios, ya que las consideran molestias menores y, a menudo, se receta un simple medicamento para terminar con la molestia. Por este motivo, las migrañas no han sido objeto de muchos estudios científicos, lo cual ha cambiado en los últimos años.

Gracias a iniciativas como el Día Internacional de Acción Contra la Migraña, se ha conseguido entender de mejor grado cómo funciona la enfermedad, y comenzar el camino para encontrar un tratamiento. En algunos estudios de los últimos años se hace referencia a como está relacionada esta enfermedad con los estilos de vida y la nutrición, siendo ésta un factor decisivo para prevenir los brotes de esta enfermedad.

 

¿Qué es la migraña?

La migraña es el tipo de cefalea crónica más frecuente y se caracteriza por provocar latidos intensos en un área concreta de la cabeza, los cuales son acompañados frecuentemente con nauseas, vómitos y sensibilidad extrema a la luz y el sonido.

El 95% de los casos de migraña está causada por un origen genético, ya que en estos pacientes existe un déficit de DiAmino Oxidasa (DAO), una enzima localizada en el intestino delgado y encargada de metabolizar la histamina para poder eliminarla.

En los últimos años se ha descubierto que no se trata de una carencia como tal de la enzima DAO, sino que se debe a que, según nuestro material genético, creamos un tipo de enzima u otro, con la misma función y estructura, pero con actividades inferiores. A esto se lo conoce como polimorfismos. Aquellas personas que, debido a un genoma en concreto, fabriquen la DAO con menor actividad, presentarán un mayor riesgo de padecer esta patología.

El déficit de DAO provoca la acumulación de histamina en sangre y tejidos, lo cual desencadena toda la sintomatología de la migraña. La histamina es un neurotransmisor propio del cuerpo humano que interviene en numerosos procesos biológicos como la inflamación, la secreción de ácido gástrico, la cicatrización de tejidos y la regulación del sistema inmune. Sin embargo, este compuesto es también el causante de alergias y otras patologías cuando las concentraciones en sangre y tejidos aumentan muy por encima de la normalidad.

Sin embargo, esta enfermedad no es constante, sino que aparecen brotes de dolor que pueden durar horas o incluso días. Estos brotes se deben a que la migraña también está sometida a factores ambientales que desencadenan dichos brotes, entre los que encontramos:

  • Estrés
  • Factores hormonales (menstruación)
  • Alergias alimentarias
  • Fármacos
  • Bajadas de azúcar en sangre
  • Dormir poco

En cualquier caso, una alimentación y unos estilos de vida desordenados y poco saludables pueden repercutir seriamente en la aparición de brotes más frecuentes y duraderos. Por lo tanto, una alimentación saludable va a ser crítica en el tratamiento y va a ayudar en la prevención de esta enfermedad.

 

Nutrición VS Migraña

La base de una alimentación preventiva para pacientes afectados con migrañas consiste en estructurar la dieta de manera que se restrinjan los alimentos ricos en histamina, con el fin de no contribuir a la acumulación de este compuesto en la sangre. Generalmente, los alimentos ricos en histamina son conservas y semiconservas de pescado, quesos madurados y fermentados, algunas verduras, embutidos no cocidos, el vino y la cerveza.

 

Alimentos a restringirmigraña y nutrición, alimentos no recomendados

  • Yogur y quesos curados
  • Soja, judías pintas y garbanzos, frutos secos
  • Berenjena, calabaza y espinacas, tomate y salsas de tomate
  • Fresas, albaricoque, naranja, papaya, melocotón y ciruelas
  • Conservas de pescado y marisco
  • Clara de huevo, dulces y pasteles industriales, chocolate y cacao
  • Bebidas con gas y té, bebidas alcohólicas, especialmente las fermentadas como el vino, la cerveza o la sidra
  • Es importante, si en la dieta se consumen alimentos procesados, leer las etiquetas de los mismos, ya que existen ciertosaditivos que favorecen la acumulación de histamina. Por ello, se debe reducir el consumo de aquellos alimentos procesados que contengan:
  • Glutamato monosódico (E-621): Muy utilizado en la comida china. Además se emplea en productos fritos, snacks, sopas en polvo, patés, pizzas, embutidos, fideos chinos, alimentos precocinados, encurtidos en conservas, productos cárnicos y en productos dietéticos con contenido reducido en sal.
  • Tartrazina (E-102): Se encuentra en productos de pescado, mariscos, batidos, refrescos, quesos, salsas, mostazas, flanes, galletas, cereales y golosinas. Se usa también como sustituto del azafrán para arroz y paellas.
  • Sulfitos (E-221-E-228): Se encuentran sobre todo en vinos, cervezas, salsas, bebidas refrescantes, carnes, legumbres, conservas de vegetales, marisco congelado, zumos, encurtidos, postres dulces, frutas en seco y productos con huevo.
  • Benzoatos (E-210-E-213): Se encuentra principalmente en el ketchup, salsas picantes, refrescos, bebidas energéticas, zumos, margarinas, bollería, pasteles, gelatinas, cervezas sin alcohol, comidas precocinadas, hummus, conservas de pescado, caviar.

Además de evitar todos estos alimentos, se debe tener especial cuidado con el consumo de pescado y controlar su conservación ya que, algunos tipos de pescado como el atún o el bonito, acumulan altas concentraciones de histamina conforme se van degradando desde su pesca. Por lo tanto, es fundamental consumir el pescado lo más fresco posible y conservarlo a su temperatura idónea, sin romper la cadena del frio.

migraña y nutrición, pescados túnidos

Por último, se debe tener especial cuidado con el consumo de medicamentos de uso común como los analgésicos, antihistamínicos, mucolíticos, antidepresivos, ansiolíticos, antibióticos, entre otros, ya que promueven la acumulación de histamina en el organismo. Es conveniente consultar con su farmacéutico y leer siempre los prospectos para saber si puede tomar o no ciertos medicamentos.

migraña y nutrición, medicamentos

Pablo Serrano Preciado

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Consejos, Enfermedades, Nutrición Clínica

Dieta para la Hipertensión Arterial

Dieta para la Hipertensión Arterial

18 mayo, 2016 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

El 17 de Mayo se celebra el Día Mundial de la Hipertensión Arterial, una enfermedad que mata cada año a 7,5 millones de personas en el mundo, según la Fundación Española del Corazón (FEC), el 13% del total de las defunciones que se producen a nivel global, según la World Health Organization (WHO). La prevalencia de esta enfermedad en poblaciones occidentales es de un 25% aproximadamente en adultos de más de 40 años, porcentaje que en España se sitúa alrededor del 47% y alcanza valores del 68% a edades superiores a 60 años. Estas cifras son alarmantes dado que una buena dieta para la hipertensión arterial permite prevenir la enfermedad en muchos de los casos. No es el caso de la hipertensión arterial secundaria, la cual no tiene una causa conocida, que suele ser por alteraciones genéticas. Según datos de la WHO, países como Canadá, con el 29,7%, es el que menos prevalencia de hipertensión arterial tiene, seguido de Corea, con el 29,8% y de Estados Unidos, con el 29,9%.

Por el contrario, África es el continente con las cifras de hipertensión arterial más elevadas. Todos los países, excepto Egipto, presentan cifras de hipertensión arterial de entre el 40 y el 50% de la población. Estas cifras pueden parecer chocantes, pero se deben a razones genéticas.

Antes que nada debemos saber a que nos enfrentamos. La hipertensión arterial se trata de una alteración identificada por un incremento crónico de la presión que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias, por un aumento del volumen sanguíneo (volemia), y que es el principal factor de riesgo (desencadenante de otras enfermedades) de enfermedad cardiovascular. Se la llama la «asesina silenciosa» ya que no presenta síntomas, por lo que debemos mantener un control exhaustivo de la tensión a determinadas edades para evitar riesgos.

 

¿ Cuáles son las causas de la hipertensión arterial?

No existe una causa específica, existen una serie de factores de riesgo que predisponen a padecer hipertensión arterial (HTA):

  • Factores genéticos: es más fácil padecer hipertensión arterial si se tiene progenitores que la padezcan.
  • Edad: el riesgo aumenta a medida que aumentan los años.
  • Sexo: los hombres tienen mayor posibilidad de padecer hipertensión arterial, pero el riesgo aumenta en las mujeres cuando llegan a la menopausia. Ésta es una de las razones por las cuales durante la premenopausia y menopausia debe realizarse una dieta para la hipertensión arterial, además de para prevenir la osteoporosis y la acumulación de grasa.
  • Raza: como mencionamos anteriormente las personas de etnia africana tienen más posibilidades de padecerla.
  • Sobrepeso y obesidad: las personas con un peso por encima del recomendado están más expuestas a padecer hipertensión arterial que un individuo de peso normal. Un 60% de los hipertensos tienen un sobrepeso superior al 20%. Se ha demostrado que al reducir el peso también se reduce la presión arterial.
  • Renal: problemas relacionados con el riñón pueden afectar a la hipertensión arterial.

Estos son factores de riesgo sobre los cuales no podemos luchar (excepto la obesidad), pero ahora veremos aquellos que son evitables, es decir; sobre los que nosotros podemos actuar. Además suelen ser la principal causa de la hipertensión arterial, los hábitos alimentarios y de vida:

nutricion y dieta para la hipertensión arterial

 

Dieta para la Hipertensión Arterial

El sodio es el componente nutricional que más favorece la aparición de hipertensión arterial (junto con el exceso de calorías en la dieta), ya que está totalmente relacionado con el volumen sanguíneo circulante. Debido a esto, la hipertensión arterial aumenta a medida que se incrementa la ingesta de cloruro sódico o sal.

Por tanto, en una adecuada dieta para la hipertensión arterial, es importante controlar el consumo de sal. ¿Cuál es la dificultad? Que no basta con reducir la adición de sal a las elaboraciones durante su cocinado, sino que hay que estar muy atento a la SAL OCULTA DE LOS PRODUCTOS PROCESADOS. En la práctica, la industria alimentaria incorpora sal en una gran variedad de productos alimentarios, por lo que resulta muy útil observar el etiquetado para comprobar la cantidad de sodio o sal. ¿Dónde podemos encontrar la sal oculta?

  • nutricion y dieta para la hipertensión arterialSopas de sobre y pastillas de caldo
  • Snacks (patatas fritas, ganchitos, frutos secos salados,…)
  • Salsas (salsa de soja, mayonesa, kétchup, mostaza,…)
  • Congelados (pizzas, lasañas, croquetas, empanadillas,…)
  • Enlatados (anchoas y aceitunas, fabada, lentejas,…)
  • Embutidos y derivados cárnicos (salchichón, jamón serrano, pavo,…)
  • Salazones y ahumados de pescado (bacalao salado, salmón ahumado,…)
  • Otros: quesos, pan, galletas, bollería, cereales de desayuno, zumos y cremas industrializados, mantequilla y margarina salada, …

Los alimentos de esta lista son alimentos procesados e industrializados a los cuales se les añade grandes cantidades de sal para aumentar su sabor, por lo que está totalmente desaconsejado el consumo de este tipo de alimentos en hipertensos. Para llevar a cabo una adecuada dieta para la hipertensión arterial, es muy importante comprar productos frescos como frutas y verduras, carnes y pescados frescos, leche, cereales y legumbres, frutos secos sin sal y no fritos. Además, adquirir el hábito de cocinar regularmente suele proporcionar grandes beneficios. De esta manera, el consumo de sal va a depender principalmente de lo que queramos añadir al plato.

Existen ciertos nutrientes que por su acción sobre el organismo son recomendables para combatir la hipertensión arterial:

  • Calcio, magnesio y potasio: se ha demostrado que estos minerales ayudan a combatir la HTA.
  • Fibra: el consumo de fibra tiene múltiples beneficios, entre ellos se encuentra el de regular la presión arterial a niveles óptimos. Es muy útil, en una dieta para la hipertensión arterial, incrementar la fibra ya que dietas altas en fibra suelen ser ricas en los minerales citados anteriormente.

 

Cocinar al vapor o al papillote permite conservar mejor el gusto de los alimentos, sin añadir sal, utilizando especias aromáticas y condimentos como sustitutivo de la sal. Se pueden emplear sales de régimen bajas en sodio, sin abusar, aunque lo ideal sería acostumbrar al paladar al sabor natural de los alimentos.

Como ya hemos dicho la obesidad es otro factor de riesgo, por lo que aparte de reducir la sal en la alimentación, en la dieta para la hipertensión arterial se debe vigilar la ingesta calórica total para evitar el sobrepeso y la obesidad.

 

Cafeína

Existe una creencia generalizada de que el café aumenta la presión arterial, y en parte es cierto, ya que aumenta la presión arterial de forma momentánea. Sin embargo, esta subida de tensión no se mantiene y vuelve a su estado habitual, según La Sociedad Española de Hipertensión – Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA). De hecho los hipertensos que deseen continuar con este hábito puedan tomar de 1 a 3 tazas de café al día, no más.

 

ejercicio fisico y dieta para la hipertensión arterialActividad física

Está demostrado que acompañar la dieta para la hipertensión arterial de ejercicio físico moderado de forma habitual, puede ayudar a reducir la presión sanguínea. Los ejercicios más recomendables son los aeróbicos como andar, correr, nadar, montar en bici o bailar, con una duración de 30 a 60 minutos diarios y de 3 a 5 veces por semana.

Se debe tener especial cuidado con los ejercicios de pesas o todos aquellos que requieran mover grandes cargas o vencer grandes resistencias, sobre todo los isométricos (empujar contra un objeto fijo), ya que pueden aumentar la tensión. Por lo que elegiremos ejercicios aeróbicos para luchar contra la hipertensión arterial.

 

Hábito tabáquico

El tabaco es el factor de riesgo cardiovascular más importante, ya que aumenta 3 veces la posibilidad de padecer este tipo de enfermedades, puede provocar cáncer de pulmón, bronquitis, enfisema pulmonar…, y cómo no, también produce un aumento de la hipertensión arterial.

Cuando se fuma, se aumenta en un nuestro organismo los niveles de unos neurotransmisores llamados catecolaminas, que producen un aumento de la contracción de los vasos sanguíneos aumentando de esta manera la hipertensión arterial. Según el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), el tabaco provoca cerca de 50.000 muertes anuales en España.

 

Alcohol

Consumir alcohol de forma excesiva está relacionado con la hipertensión arterial. Estamos hablando de un consumo superior a 30 gramos diarios (660 ml de cerveza). Además, su consumo podría interferir con el de algunos fármacos contra la hipertensión arterial o producir efectos secundarios.

El consumo de alcohol con moderación no es malo, pero en el caso de la HTA, deberíamos restringir su ingesta o limitarla bastante.

 

¿ Cuáles son las posibles consecuencias de la hipertensión arterial?

  • Daños en el CEREBRO: debido a que las arterias se vuelven más rígidas y a su estrechamiento el riego sanguíneo es más dificultoso y puede llegar a ser insuficiente provocando infartos cerebrales, ictus,…
  • Daños RENALES: los riñones también pueden verse afectados por el mismo motivo que en el caso anterior pudiendo llegar a una insuficiencia renal, además los problemas de riñón aumentan la HTA, ya que no filtra adecuadamente ciertas sustancias presentes en la sangre aumentando el volumen sanguíneo (volemia) y a consecuencia la tensión arterial.
  • Daños CARDIOVASCULARES: el corazón es el encargado de distribuir la sangre por todo nuestro cuerpo y si venas y arterias presentan mayor estrechez y rigidez de los habitual, el corazón tendrá que trabajar más para bombear la sangre, llegando a un posible fallo cardiaco sino se trata, además a este estrechamiento le sumamos hipercolesterolemia, las posibilidades de sufrir un infarto aumentan considerablemente.

 

3 claves para prevenir la hipertensión arterial

  1. Seguir una dieta equilibrada con alimentos frescos baja en sal.
  2. Realizar ejercicio físico moderado habitualmente.
  3. Evitar el tabaco y el excesivo consumo de alcohol.

 

Álvaro Del Río Frías

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Consejos, Enfermedades, Nutrición Clínica

Enfermedad de Crohn y Colitis ulcerosa

Enfermedad de Crohn y Colitis ulcerosa

13 mayo, 2016 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Enfermedad de crohn y colitis ulcerosa

El día de hoy, 13 de mayo, está dedicado al Día Europeo de la Enfermedad de Crohn y la Colitis ulcerosa. Ambas forman parte del grupo de las llamadas Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII) y se diferencian principalmente por la zona de intestino que se ve afectada.

 

Causas y origen de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales

El origen de estas enfermedades sigue siendo un gran enigma y su estudio es el principal objetivo entre los científicos. Los conocimientos actuales indican que probablemente se trate de enfermedades multifactoriales, es decir, que sea un conjunto de muchos factores (ambientales, genéticos, bacterias intestinales,…) lo que provoque una inflamación en el aparato digestivo. A día de hoy, no se ha identificado ningún microorganismo o causa específica causante de estas patologías, lo que sí es seguro es que son enfermedades autoinmunes y, por el momento, no son curables, por lo que hay que aprender a vivir con ellas con ayuda de las recomendaciones y los distintos tratamientos que han evolucionado mucho con los años.

Diferenciando cada una de ellas, la enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier parte del aparato digestivo, y es nuestro propio sistema inmunológico el que ataca al intestino, provocando una inflamación acompañada de una sintomatología dolorosa (dolor abdominal, náuseas y vómitos). En el caso de la Colitis Ulcerosa sólo se ve afectado el intestino las paredes del intestino grueso, también aparece una inflamación pero que provoca unas pequeñas úlceras causantes de la sintomatología, muy similar a la de Crohn.

 

Objetivo del Tratamiento Nutricional

Estas enfermedades tienen riesgo de desnutrición por varios motivos: la pérdida de peso y la anemia provocados por la menor ingestión de alimentos en la fase activa de la enfermedad, problemas de asimilación de nutrientes y por supuesto un mayor gasto calórico. Esto nos lleva a concluir, que una buena alimentación es fundamental en estos pacientes y deberá prevenir todos estos problemas.

 

Dieta y recomendaciones nutricionales para Enfermedad de Crohn Pautas dietéticas generales

Es recomendable consultar un especialista (dietista-nutricionista) que nos indique unas pautas generales, algunas de las más importantes son:

  • Distribuir las comidas en 5 o 6 tomas en pequeñas cantidades.
  • Introducir los alimentos que no conoce con otros que sepa que le sientan bien. Siempre empezar con cantidades pequeñas (la tolerancia depende más de la cantidad que del tipo de alimento) y eliminarlo de la dieta en caso de mala tolerancia.
  • Cuando un alimento sienta mal los síntomas aparecen unas 6 horas después.
  • Masticar bien, comer con calma y esperar a hacer bien la digestión, intentar descansar.
  • La dieta debe de ser amplia, equilibrada y muy variada.

 

Pautas dietéticas para un brote agudo

Pero, además, debemos tener claro que según la fase de la enfermedad en la que estemos habrá que adaptar nuestra dieta. Si por ejemplo tenemos un brote agudo, la dieta más adecuada será hiperprotéica (se producen pérdidas de sangre en las heces y fiebre), hipercalórica (5-6 comidas diarias) y baja en grasas para evitar un exceso de deposiciones, (sobretodo evitar los alimentos ricos en grasas saturadas: bollería, embutidos, leche entera). Además, debe tener un bajo contenido en fibra (especialmente fibra insoluble, ya que tiene un efecto laxante) y un aporte elevado de agua para contrarrestar las pérdidas hídricas a causa de las diarreas. Para no estimular mucho el aparato digestivo deberemos intentar que la dieta esté compuesta por alimentos de fácil digestión (pescado blanco, arroz blanco, zanahorias cocidas).

 

Prevalencia

Estas enfermedades crónicas crecen cada año en nuestro país y, aunque la incidencia sigue siendo mayor entre los 20- 40 años, se ha duplicado el diagnóstico en los menores de 18 años en poco tiempo. Esto significa que han aumentado los diagnósticos tempranos de la enfermedad, un aspecto muy positivo y que debe seguir adquiriendo importancia ya que está demostrado que una detección precoz (más en las enfermedades crónicas) es primordial para mejorar la calidad de vida de un paciente.

El 13 de mayo es el mejor día para concienciar a la población de lo importante que es ir a un especialista digestivo que realice un diagnóstico diferencial y se comience el tratamiento cuanto antes. Además, éste día no sólo va encaminado a la población, sino que otro de sus objetivos es sensibilizar también a los sanitarios sobre las repercusiones que conllevan estas enfermedades si no se tratan adecuadamente.

Si padecemos alguna de estas patologías nos vendrá bien conocer las asociaciones más importantes como ACCU (Confederación de asociaciones de enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa de España) y también aquellas que pertenezcan a nuestra comunidad autónoma ya que organizan charlas informativas y eventos con el fin de dar a conocer la enfermedad y por supuesto aportar información y ayuda a los pacientes.

 

Andrea Báguena Campos

Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Consejos, Enfermedades, Nutrición Clínica

Nutrición y Retención de Líquidos

Nutrición y Retención de Líquidos

27 abril, 2016 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Retención de líquidos

La mayoría de personas y en especial las mujeres, suelen en algún momento padecer una retención de líquidos. Esto puede notarse por las manos hinchadas, los anillos o los zapatos que quedan más justos o que no entran, la ropa aprieta y se marca en la piel, una cara más abotargada o con los párpados inflados, se orina con menor frecuencia y en poca cantidad, entre otros signos que pueden apreciarse. La cantidad total de agua del organismo se mantiene dentro de unos límites muy estrechos debido a un gran equilibrio entre el volumen de líquido ingerido y el excretado por el organismo.

Normalmente, se trata de situaciones puntuales que se deben, en la mayoría de los casos, al consumo excesivo de sal o alcohol, pero también por cambios o fluctuaciones de las hormonas. Cuando esta retención de líquidos es continuada, es importante consultar al médico para descartar cualquier enfermedad, pudiendo también seguir una dieta de retención de líquidos, siempre bajo la supervisión profesional correspondiente.

 

Factores no patológicos que favorecen a la retención de líquidos

  • Exceso de sal o determinados alimentos enriquecidos con sodio.
  • Dietas pobres en proteínas.
  • Vida sedentaria.
  • Fluctuaciones hormonales, sobre todo en el periodo premenstrual, durante el embarazo y cuando aparece la menopausia.

 

Consejos Nutricionales y hábitos saludables

Evitar el consumo de sal, determinados alimentos muy ricos en sodio o con efecto mineralocorticoide, así como todo aquello que pueda aumentar la tensión arterial. Entre alimentos que debes evitar están los siguientes:

  • Caldo en cubitos o sopas instantáneas, comidas precocinadas y en sobres.
  • Quesos curados.
  • Bebidas gaseosas incluida el agua con gas, bebidas con cafeína, bebidas light (sobre todo edulcoradas con ciclamato sódico) y bebidas alcohólicas de cualquier tipo.
  • Postres y bollería industrial.
  • Aperitivos salados (Chips, palomitas, pipas, cacahuetes, galletitas…).

También es importante consumir verduras y cereales integrales, especialmente algunos como:

  • El perejil, cilantro, ajo, calabaza, apio, espárragos, calabacín, puerros, pepino, tomates, cebolla, setas, berenjena, alcachofa, entre otras.
  • Se recomienda el consumo de féculas como las patatas (mejor con piel).
  • Arroz y pasta integral.
  • Pan integral bajo en sal.

Se recomienda la ingesta de carne, pescado y huevos en la medida justa, condimentados con hierbas aromáticas, limón o especias, evitando o disminuyendo el uso de sal, y preferiblemente cocinados a la plancha o al horno, con un poco de aceite de oliva.

También es importante consumir frutas ricas en potasio como el plátano, papaya, melón, sandía, cítricos y la piña tropical natural.

nutrición y retención de líquidos

Practica ejercicio físico de forma regular o sal a dar una caminata cada día de, al menos, media hora. Si has de estar sentado mucho tiempo, levántate unos minutos cada hora y date un pequeño paseo. Abandona totalmente el tabaco.

Duerme de 7 a 8 horas al día y haz una siesta de media hora, siempre que tus obligaciones te lo permitan. Además, debes evitar utilizar ropa muy apretada, ni vaqueros ajustados o cinturones que dificulten el retorno venoso de las piernas.

nutrición y retención de líquidos

Propuestas de menú (no se debe añadir sal a ningún plato)

 

Desayunos

Yogur natural. Tostadas de pan sin sal con aceite de oliva virgen. Una pieza de fruta.

Infusión con leche desnatada. Biscotes sin sal con queso blanco. Zumo de naranja natural.

Vaso de leche semidesnatada. Galletas tipo María. Una pieza de fruta.

Comidas

Ensalada mixta. Pollo al estragón. Una pieza de fruta.

Alcachofas al vapor. Ternera a la plancha. Macedonia de frutas

Espárragos a la vinagreta. Brocheta de pavo y verduras. Una pieza de fruta.

Cenas

Guisantes estofados. Merluza al papillote. Un yogur natural.

Arroz con verduras. Lenguado al horno. Una pieza de fruta.

Ensalada de tomates con albahaca. Conejo al ajillo. Manzana asada.

Michelle Leonela Coron

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Diabetes 4: Intercambio de equivalentes

Diabetes 4: Intercambio de equivalentes

22 noviembre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

El control de la ingesta de hidratos de carbono en los pacientes con diabetes es muy importante ya que permitirá a los diabéticos lograr una regulación más sencilla de los niveles de glucemia o glucosa en sangre. Una herramienta muy sencilla y útil en la diabetes para lograr este objetivo son los INTERCAMBIOS DE EQUIVALENTES, que simplemente consisten en obtener siempre 10 gramos de hidratos de carbono a partir de X gramos de alimento. Con este método puede conseguirse una mejor distribución de los hidratos durante todo el día, facilitar el control con la insulina y mantener estables los niveles de glucosa en sangre.

 

Cálculo de intercambios en diabetes

Hacer el cálculo y saber cuántos intercambios necesita cada persona (de manera orientativa) es muy sencillo, siempre y cuando se conozcan las necesidades energéticas del paciente con diabetes, por ejemplo:

  1. Se calculan las necesidades energéticas del paciente, unas 2000 Kcal/día en este caso ejemplo.
  2. El aporte de hidratos de carbono debe ser en torno al 50%, por lo que será necesario obtener 1000Kcal a partir de este nutriente.
  3. Si cada gramo de hidratos de carbono contiene unas 4Kcal, deberán consumirse 250 gramos de carbohidratos.
  4. Por lo tanto, si un equivalente son 10 gramos de carbohidratos, tendremos que aportar a nuestra dieta 25 equivalentes para conseguir un adecuado control de la glucemia del paciente.

 

Las medidas de los intercambios se pueden realizar de manera sencilla y de andar por casa, es decir, con medidas caseras que utilizamos diariamente para preparar nuestros platos:

  • Un cazo de servir con legumbres o arroz = 2 intercambios (ración: 6 intercambios)
  • Una barra de pan = 8 intercambios (unos dos dedos de grosor de rebanada: 1 intercambio, ración: 2 intercambios)
  • Una rebanada de “pan de molde” = 1 intercambio, pero si es de tamaño familiar contendrá 2 intercambios
  • Dos biscotes (rebanadas de pan tostado) = 1 intercambio
  • 2-3 galletas tipo “María” = 1 intercambio
  • La fruta, si tiene el tamaño aproximado al de un puño, equivaldrá a 2 intercambios. Por ejemplo un plátano pequeño, un kiwi grande, doce uvas o cinco fresones también serían dos intercambios.
  • Una mandarina o un kiwi pequeño = 1 intercambio
  • Un vaso de leche = 2 yogures sin azúcar = 1 intercambio
  • Una patata del tamaño de un huevo = 2 intercambios
  • Un plato de lombarda o remolacha = 1 intercambio
  • Las verduras se pueden considerar sin intercambios, debido a que aportan pocos carbohidratos (aproximadamente 0,5 intercambios, por lo que se desprecia su contabilización ya que más que energía se aportará saciedad en la dieta).
  • Un sobre de azúcar de 10g = 1 intercambio
  • Un chato de vino o una caña de cerveza = 2 intercambios

 

A continuación, os facilitamos un listado de intercambios (cada uno de 10g de H.C.) aportado por la Fundación para la Diabetes.

Una vez que ya se controlan los gramos de alimentos y su equivalencia en intercambios, se podrá variar la dieta sustituyendo unos alimentos por otros, siempre que se controlen la cantidad de equivalentes ingeridos de manera diaria.

Por último, no hay que olvidar que con estos intercambios también se podría controlar el aporte de proteínas y grasas, pero en diabetes, lo más importante es el control de los hidratos de carbono e intentar reducir un poco el consumo de grasas, sobre todo saturadas y trans.

Adrián López López

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Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Diabetes, Enfermedades, Hidratos de carbono, Nutrición Clínica

Diabetes 3: Consejos Nutricionales

Diabetes 3: Consejos Nutricionales

30 octubre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Tras explicaros las diferencias entre los diferentes tipos de diabetes, y qué es el índice glucémico de los alimentos, ahora toca hablar sobre el tratamiento nutricional que deben seguir los diabéticos. Este es un punto muy importante en las personas que padecen diabetes, ya que un buen aporte calórico y nutricional puede favorecer el pronóstico de la enfermedad y un mejor control de sus niveles de glucemia.

 

Objetivos principales en diabetes

  • Alcanzar y mantener el peso ideal o razonable en adultos y un crecimiento y desarrollo normal en niños.
  • En caso de obesidad y diabetes, es importante reducir el aporte calórico (principalmente se disminuirá el aporte de grasa, pero nunca llegando a eliminarlas completamente de la dieta) para conseguir el peso correcto y mejorar la situación metabólica.
  • Conseguir y mantener en lo posible concentraciones de glucemia lo más estable posible.
  • Mantener concentraciones óptimas de lípidos, reduciendo el aporte de grasa saturada (AGS) y colesterol con el fin de reducir también el colesterol LDL.
  • Aquellos que tomen hipoglucemiantes orales en su control de la diabetes, deben intentar mantener constante día a día la cantidad y distribución de los hidratos de carbono.
  • En cuanto a la sal, intentar reducirla para evitar posibles complicaciones cardiovasculares. Es más apropiado el uso de especias para condimentar los alimentos y así disminuir el consumo de sodio.

Una vez que ya conocemos los objetivos, pasamos al estudio de los alimentos como tal, de modo que quede de forma clara cuáles pueden consumirse libremente y cuáles no:

 

1) ALIMENTOS LIBRES (no modifican los niveles de glucosa)

  • Alimentos ricos en proteínas: carnes, pescados y huevos principalmente.
  • Alimentos ricos en grasa (intentar que no aporte un nivel elevado de grasa saturada).
  • Alimentos que tienen menos del 5% de carbohidratos.
  • Se pueden consumir en cantidad y horarios libres.

 

2) ALIMENTOS NO RECOMENDADOS (hidratos de carbono de absorción rápida)

  • Azúcares simples.
  • Alimentos de índice glucémico elevado (pueden producir picos glucémicos, es decir, subidas repentinas en los niveles de glucemia).
  • Son los alimentos aconsejados en caso de hipoglucemia.

 

3) ALIMENTOS CONTROLADOS O RESTRINGIDOS:

  • Alimentos ricos en carbohidratos (>5%).
  • Son los platos ricos en legumbres, cereales, verduras, féculas, hortalizas y frutas.
  • Pan y leche.
  • En ningún caso deben suprimirse de la dieta, sino que su consumo debe realizarse de forma regular y en función de otros factores como la actividad física.

 

4) EDULCORANTES

  • Los edulcorantes acalóricos (aspartamo, sacarina, etc…), pueden ser utilizados sin límite.
  • Los edulcorantes como el sorbitol, pueden causar diarreas tomados en exceso, por lo que hay que moderar su ingesta.
  • El azúcar, debe consumirse de forma limitada y controlada.

 

5) ALCOHOL

  • Permitido en cantidades muy controladas y moderadas. Aconsejable que sea en pequeñas dosis y de graduación baja.
  • Puede producir un efecto dual:
    • Riesgo de hipoglucemia
    • Hipercetoacidosis, si baja el nivel de insulina de golpe.
Por último, os facilitamos una serie de pautas para casos especiales, aunque en todos ellos es importante tratarlos con un especialista en nutrición para evitar un posible descontrol en la glucemia:

 

En caso de enfermedad:

Como defensa del organismo, el cortisol aumenta lo que causará el aumento de la glucosa en sangre. Será importante adaptar la insulina para que no cause complicaciones como cetoacidosis.

Aconsejable la utilización de alimentos con ausencia total de grasa (que NO sean cetogénicos) y aumentar la ingesta de agua.

Aumentar el aporte de electrolitos o minerales con alimentos como: zumo natural, galletas maría, sémola y arroz. Sin olvidar las bebidas isotónicas (contienen 10% de carbohidratos).

 

Actividad Física:

Aconsejar aproximadamente 2 raciones de carbohidratos por cada hora de ejercicio.

Según el tipo de deporte, el aporte de carbohidratos será distinto, pudiendo ser antes o durante el mismo.

Siempre a la finalización intentar reponer rápidamente la glucemia, es estos casos bebidas isotónicas pueden ser muy beneficiosas por su aporte de carbohidratos.

 

Viajes:

Dependiendo del lugar del viaje, añadir o quitar comida en función de la hora del destino para poder compensar la distribución de carbohidratos a lo largo del día y el tratamiento con insulina.

 

Ya solo quedaría hablar, de una manera fácil, sencilla y rápida, de cómo controlar el aporte de hidratos de carbono para poder tener un mejor control en los niveles de glucemia gracias al uso de los EQUIVALENTES, los cuales trataremos en el próximo artículo.

Adrián López López

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Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Diabetes, Enfermedades, Hidratos de carbono, Nutrición Clínica

Diabetes 2: Tipos de Diabetes

Diabetes 2: Tipos de Diabetes

15 octubre, 2012 Por Nutricion y Cocina Deja un comentario

Actualmente, la diabetes es una enfermedad que tiene una elevada incidencia entre la población, por lo que desde Nutrición y Cocina queremos proporcionaros unas pinceladas acerca de qué es la diabetes, qué tipos de diabetes existen y cómo poder controlarla de manera sencilla, salvo algunas excepciones que requerirán un seguimiento mas férreo.

 

Tipos de Diabetes Mellitus

 

Diabetes Mellitus Tipo I o Diabetes Insulinodependiente

Entre los tipos de diabetes, este es el que se da mayoritariamente a edades tempranas y, con menor frecuencia, en adultos. La diabetes tipo I se caracteriza por la ausencia de producción de insulina. Esto es debido a la destrucción autoinmune de las células β de los Islotes de Langerhans del páncreas, donde se sintetiza la insulina. Esta acción está regulada por las células T. Para regular la glucemia (nivel de glucosa en sangre) se utilizan, normalmente, cuatro dosis de insulina al día: éstas pueden ser de absorción rápida o lenta y deben distribuirse en función de las necesidades particulares de cada paciente.

Para conocer el nivel de glucemia que tenemos en todo momento, los diabéticos pueden hacerse pruebas de control de glucosa, que se realizan mediante un pinchazo en el dedo, sacando 1 gota de sangre y poniéndola en una tira indicadora que, utilizando un aparato específico, mide la cantidad de glucosa en sangre que tenemos.El perfil glucémico es utilizado por el médico como método diagnóstico, y es importante para determinar el tratamiento, es decir, el tipo de insulina a utilizar y sus dosis, la cual será recetada por el facultativo.

 

Diabetes Mellitus Tipo II o Diabetes No insulinodependiente

Dentro de los tipos de diabetes, en la diabetes tipo II el cuerpo sí es capaz de producir insulina, pero, o bien no produce la suficiente, o no puede aprovechar bien la que produce. Esto causa que la glucosa no esté bien distribuida en el organismo, causando la denominada resistencia a la insulina.

Los receptores de insulina de las células, que se encargan de facilitar la entrada de la glucosa a la propia célula, están dañados.Se observa principalmente en adultos, y se relaciona con la obesidad de “tipo central”. En adultos, se considera que una cintura superior a los 98cm de diámetro (en hombres) y a los 89 cm (en mujeres) puede aumentar el riesgo de diabetes. La diabetes tipo II es, entre los tipos de diabetes, la más evitable a través de unos hábitos alimentarios y de vida saludables.

 

Diabetes mellitus gestacional

Entre los tipos de diabetes, ésta es la que aparece en el periodo de gestación. Se presenta muy pocas veces después del parto y se relaciona a trastornos en la madre y/o fallecimiento del feto o macrosomía en el feto (tamaño anormal causado por un incremento de glucosa), pudiendo llegar a sufrir daños al momento del parto.El embarazo supone un cambio en el metabolismo del organismo, puesto que el feto utiliza la energía de la madre para alimentarse, lo que conlleva a una disminución de la insulina, provocando esta enfermedad.

 

CONSEJOS PRINCIPALES O PASOS EN DIABETES

  1. Conocer y saber qué te aporta tu alimentación habitual: Comenzaremos con la fabricación de un DIARIO DE ALIMENTACIÓN, donde escribiremos lo que sería una alimentación normal y habitual a lo largo de una semana.
  2. Estudio del perfil de glucemia en el paciente: este perfil será utilizado para analizar los niveles de glucosa en sangre a lo largo del día, y así comprobar lo efectiva que es nuestra insulina.
  3. Glucemia en condiciones normales (si supera estos valores al menos 3 de 5 días de la semana, habría que reajustar el tratamiento y la alimentación):
    1. Basal: 90-120 mg/dl
    2. 2 horas tras la comida: 136-160 mg/dl
    3. Antes de ir a la cama: 110-135 mg/dl
  4. Regular la ingesta mediante recomendaciones nutricionales: aquí debemos hacer saber al paciente qué alimentos aportan más glucosa y cuáles tienen mayor facilidad para absorberse de manera más rápida, pudiendo llegar a descompensar los niveles apropiados. Es decir, el paciente debe conocer o tener una idea sobre el índice glucémico de los alimentos.
  5. Tratamiento con insulina:
    1. En casos donde no podamos compensar la glucosa en sangre mediante ejercicio físico y una correcta alimentación.
    2. No necesario para todos los tipos de diabetes. En Diabetes Mellitus tipo I sí se necesitaría un aporte de insulina fijo.
Esperamos que os parezcan interesantes las primeras pinceladas sobre los distintos tipos de diabetes. Anteriormente, ya os hemos hablado de qué es el índice glucémico. En artículos posteriores, facilitaremos unas pequeñas y fáciles pautas para poder controlar mejor los niveles de glucemia y saber qué hacer en casos de “subida” o “bajada” de los niveles de glucemia, hiperglucemia e hipoglucemia respectivamente.
Adrián López López

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Publicado en: Articulos, Blog Etiquetado como: Diabetes, Enfermedades, Hidratos de carbono, Nutrición Clínica

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